«Modo cautela»: Wall Street reduce posiciones en Argentina por dudas de cara a las elecciones 2027
El estancamiento de las encuestas en torno al 35% aceleró los tiempos en el mercado financiero. Pese a balances corporativos sólidos, los inversores eligen desarmar posiciones en bonos y acciones para llegar más livianos a los comicios.
Mientras las bolsas de Nueva York y los mercados emergentes celebraron nuevos récords impulsados por la desaceleración de la inflación en Estados Unidos, la plaza financiera argentina cotizó a contramano. Grandes bancos y brokers internacionales activaron una estrategia de risk off (reducción de exposición al riesgo), desprendiéndose de activos locales para moderar su perfil de exposición frente a las dinámicas políticas de mediano plazo.
Un análisis del economista Pablo Wende señala que el estancamiento del respaldo a la gestión en torno al 35% encendió las señales de alerta entre los operadores. Aunque falta para el proceso electoral, la lectura de las mesas de dinero indica que el cronograma de decisiones se adelantó y las dudas sobre la gobernabilidad comenzaron a pesar por encima de la consolidación del superávit fiscal.
Riesgo país en alza y castigo a los activos financieros
El cambio de clima entre los inversores se reflejó de inmediato en las pantallas bursátiles, desacoplando a la Argentina de la tendencia global:
- Riesgo país: tras aproximarse a los 400 puntos básicos a mediados de julio, la variable repuntó hasta posicionarse en torno a los 470 puntos.
- Índice S&P Merval: la cotización en moneda dura retrocedió a 1.865 puntos, alejándose del techo de 2.200 alcanzado a comienzos de año.
- Sector bancario: pese a balances que mostraron ganancias (como el caso de Banco Supervielle con $12.000 millones y menor nivel de mora), los títulos financieros acumulan caídas de entre 15% y 20% en dólares en el último mes.
La paradoja del mercado radica en que las empresas locales presentaron balances trimestrales muy sólidos. Las compañías energéticas registraron utilidades récord por el aumento en la producción de crudo y mayores exportaciones, mientras que los sectores de servicios públicos y telecomunicaciones mostraron rentabilidades sostenidas.
Sin embargo, los números corporativos no alcanzaron para contrarrestar la cautela de los fondos de inversión, asegura Wende.
Financiamiento en dólares y el rol del FGS para reanimar la actividad
Ante la imposibilidad de apelar a la emisión monetaria o al endeudamiento internacional tradicional, el equipo económico busca dinamizar el crédito interno mediante herramientas alternativas.
Las iniciativas en marcha abarcan dos frentes centrales:
- Líneas corporativas en dólares: se flexibilizó el marco normativo para que las entidades financieras presten en moneda extranjera a empresas enfocadas en el mercado interno, fijando un techo del 15% de los depósitos. La medida podría volcar hasta US$ 6.000 millones, teniendo como principales destinatarias a las desarrolladoras inmobiliarias.
- Depósitos del FGS en bancos: la Casa Rosada evalúa volcar fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses en depósitos a largo plazo dentro del sistema bancario, con el objetivo de dotar de fondeo a las líneas de crédito hipotecario.
La apertura de préstamos en divisas generó matices dentro del arco económico: mientras el ex titular del BCRA, Guido Sandleris, la consideró «una mala idea» por debilitar normas prudenciales históricas, otros analistas como Martín Redrado respaldaron la flexibilización para expandir la capacidad prestable.
El análisis sobre el consumo expone dos realidades diferenciadas dentro del circuito financiero; Pablo Wende menciona dos caras:
- Bancos tradicionales: La cartera morosa se mantiene acotada sin superar el 8% del total de préstamos a individuos y corporaciones, lejos de comprometer la solvencia del sistema.
- Ecosistema fintech: El incremento en los niveles de cobro pendiente se concentró en los créditos otorgados mediante plataformas digitales, afectando principalmente a tomadores jóvenes menores de 25 años.
Frente a este escenario, la Casa Rosada busca acelerar resultados palpables en la economía cotidiana. El mensaje que transmitió el ex viceministro de Economía, Sebastián Galiani, tras almorzar con el Presidente sintetiza la estrategia oficial: el Gobierno enfoca sus esfuerzos en estructurar un esquema electoral competitivo y garantizar la capacidad de respuesta del Banco Central para administrar la volatilidad financiera en los meses venideros.
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