El abogado y el letrista siguen presos por corromper menores
El procesamiento reveló cómo influían sobre las adolescentes en Viedma.
Archivo
Aguirre dijo que era “amigo o consejero” de la menor de edad. Las fotos lo contradicen.
VIEDMA (AV).- El abogado viedmense José Aguirre y el letrista Miguel Rodríguez seguirán presos. Ambos fueron ayer procesados con preventiva por hechos de corrupción de menores. Tras ser indagados, en el inicio de la causa, los dos quedaron en libertad pero fueron apresados luego de que Aguirre intentara comunicarse con la víctima y con gestos intimidatorios advirtiera a la familia de una testigo que sabía que habían declarado. El juez Carlos Mussi le atribuyó a Aguirre ser “promotor de actos corruptivos” en concurso real con “promoción de la prostitución de una menor, agravada por abuso de una situación de vulnerabilidad”, además de “haber ejecutado actos de exhibiciones obscenas”. En tanto que a Rodríguez lo procesó como “promotor de actos corruptivos, en concurso real con promotor y facilitador de la prostitución de una menor de edad, agravado por abuso de una situación de vulnerabilidad”. Mussi fundamentó que ambos lograron que una adolescente se insertara en el mundo de la prostitución, “haciendo que la niña considere que mantener relaciones sexuales a cambio de un precio era ‘un trabajo’, teniendo los imputados un trato habitual” y sabiendo “que a esa edad tan temprana (15 o 16 años), el ofrecimiento de dinero por un adulto puede considerarse suficientemente influyente sobre la voluntad del menor”. A Aguirre lo procesó por mantener en forma reiterada relaciones sexuales con una jovencita de la misma edad, entregándole a cambio entre 100 y 300 pesos. El juez destacó por su “coraje” y “gran utilidad” los testimonios de chicas que acompañaron a la víctima a la casa de Rodríguez y dijeron que allí solía estar Aguirre, quien entraba con la chica a una habitación, al rato salían y ellas se retiraban. Ese fue el contrapeso del testimonio de la propia víctima, quien “naturalmente no se reconoce como una persona que ejercía la prostitución” y “parece estar influida por factores externos”. No obstante, tuvo en cuenta la dura declaración que brindó la adolescente sobre otros aspectos de su vida. Por otra parte, el juez no encontró asidero en el descargo de Aguirre, quien sostuvo que solo era “amigo o consejero” de la menor de edad. “Una persona de 59 años, abogado, con una niña de 16, que le permite lo visite en su estudio, que ingrese a su habitación a fotografiarse con poses sugestivas, de minifalda y con copas en sus manos, me permite tener por acreditado que el hecho ocurrió”, concluyó el juez. Y le sumó el relato de otra testigo-víctima que aseguró haber visto cuando Aguirre, en su auto, mantenía relaciones sexuales con la jovencita. Respecto de Rodríguez el juez sostuvo que, como trabajaba en un boliche, le permitía a la chica el ingreso a pesar de ser menor de edad y que con frecuencia la recibía en su casa. Esa relación “le permitió corromperla”, pues la menor “sabía que después de la escuela debía ir a lo Rodríguez para verse con hombres mayores”, pues el imputado “no solo prestaba una de sus habitaciones para que la niña se encontrara con personas mayores (…) sino que también habría sido quien contactaba a aquellos hombres”, sabiendo siempre la situación de riesgo en la que estaba la menor “y que acudía allí por dinero para comer o cubrir sus necesidades”.
letrista Miguel Rodríguez