El año arrancó con pases de colegios privados a públicos en Bariloche
El valor de las cuotas es determinante para que muchas familias decidan salir de las escuelas particulares, especialmente en la zona oeste.
Miles de estudiantes comenzaron las clases ayer, tras los dos días de paro docente. El inicio fue normal pese al notable aumento de matrícula en gran parte de las escuelas de la ciudad.
Además del desembarco en Bariloche de gran cantidad de familias desde otros puntos del país, el común denominador este año fue el incremento de pases de las escuelas privadas a las públicas. Solo a nivel primario se registraron unos 300 casos, aunque este fenómeno también alcanzó el nivel medio.
“Todavía quedan por resolver algunos pases porque no tenemos mucho lugar y muchos padres insisten con escuelas cercanas a su domicilio. Las vacantes están garantizadas pero quizás, no ahí donde la gente pretende”, puntualizó el delegado de Educación de la Zona Andina, Alberto Luce.
Históricamente, las escuelas 16, 71, 273, 187 y 185, en el radio céntrico de la ciudad, son los establecimientos con mayor demanda.
En primario, aun quedan 15 niños por ubicar en algún colegio ya que sus familias decidieron “esperar” una vacante en el colegio que desean. “Muchas veces, se dan dobles inscripciones. Los padres anotan a los chicos en una escuela y luego, optan por cambiarlos a otra. Muchos se juegan a que eso suceda”, explicaron desde Supervisión.
Luce reconoció que debieron reabastecer de bancos y mesas a “muchas escuelas que acrecentaron sus matrículas, especialmente en la zona de los kilómetros”.
Una de las escuelas con más incremento fue la 44 del barrio Puerto Moreno. Sus directivos insistieron en que “la necesidad de otra escuela en el oeste es evidente”. El cierre del colegio Suizo también agravó la situación.
El supervisor de nivel primario, Fernando Posada, resaltó que el año pasado, también registraron muchos pases de colegios privados a públicos (aunque en menor cantidad que este año). “Con las medidas de fuerza al inicio del ciclo lectivo, el número se fue emparejando. O sea, como no arrancaban las clases, muchos volvieron a los privados. El motivo es económico. Este año, anotamos a mucha gente que venía con deudas de los privados. O nos cuentan que las cuotas aumentan mucho”, subrayó Posada.
A fines del 2017, Tamara Armoa tomó la difícil decisión junto a su esposo, de sacar a sus hijos de un colegio privado. “Con dos sueldos estables no nos queda mucho margen para afrontar los aumentos constantes de la escuela. A la vez, hay un aumento constante en la canasta familiar y los servicios”, relató la mujer.
Y agregó: “Pensando también que existe la posibilidad de que este gobierno profundice las medidas de ajuste, preferimos cambiarlos a la escuela pública para librarnos de ese costo fijo. No tenemos gas natural, nos calefaccionamos con leña y garrafa y seguimos construyendo. Necesitamos asegurar lo básico y digno para nuestros hijos”.
Sergio González, supervisor de nivel medio, se mostró sorprendido por las gran cantidad de jóvenes de tres colegios privados, interesados en inscribirse en la escuela pública, argumentando haber repetido.
“Si bien Bariloche es una zona de mucha movilidad poblacional, también nos llamó la atención la gran cantidad de personas que vienen de provincias como Chaco, Formosa, Buenos Aires (aunque esto es aun más frecuente en épocas de crisis). Registramos además, mucho movimiento interno en la provincia. Mucha gente de Jacobacci, por ejemplo, que se viene a trabajar a campos cercanos y dejan a los chicos en Bariloche con algún familiar”, planteó González.
La crisis empuja
la demanda
La Escuela Nº 16 tiene 110 años y demasiadas necesidades
Datos
- “Como existe la posibilidad de que el gobierno profundice las medidas de ajuste, preferimos cambiarlos a la pública”. Tamara Armoa, madre
- “Se deberían crear cargos en primaria por la solicitud de vacante de familias que dejan la privada o vienen de otras provincias”. Edgardo Straini, Unter Bariloche
- “Las vacantes en la escuela pública están garantizadas en Bariloche pero quizás no ahí donde la gente pretende”.
- Alberto Luce, delegado del CPE
- “Recibimos niños de diversos barrios y se nota que la realidad social impacta en la escuela. El imaginario social es que a la Escuela 16 vienen chicos del centro, con dinero, pero vienen con las mismas necesidades que otras escuelas: papás que no tienen trabajo y chicos que muchas veces no han almorzado ni desayunado”, destacó Silvana Garcés, directora de la escuela la más antigua de la ciudad que este año cumple 110 años y pide a gritos inversiones.
- “La matrícula va fluctuando porque van llegando muchos chicos de escuelas privadas”, explicó.