El “Argo”, mejor filme en un año político
Una ceremonia extensa, con mucha música, bendecida por la Casa Blanca.
AP
Jack Nicholson le cedió la función de ser quién develara al gran ganador de la noche a la primera dama, Michelle Obama, con esta aparición respaldó a la industria de Hollywood.
85ª Edición de los premios de la Academia de cine de Hollywood
La evidente conexión que había este año entre las grandes películas de Hollywood y la política de Washington se hizo patente el domingo con la aparición por sorpresa desde la Casa Blanca de Michelle Obama, primera dama de los Estados Unidos y estrella principal de una gala de los Oscar muy musical.
La esposa de Barack Obama hizo pareja desde la distancia con el actor Jack Nicholson, quien desde el escenario del Dolby Theater dio paso a la pantalla desde la que la primera dama anunció a “Argo” como mejor película.
“Argo”, de Ben Affleck, fue consagrada como mejor película de la 85 edición de los Premios Oscar, en una gala en la que “Lincoln”, que apenas obtuvo dos estatuillas sobre 12 nominaciones, se transformó en la gran derrotada.
El thriller de connotaciones políticas y basado en hechos reales que narra la operación de inteligencia para llevar a Estados Unidos a un grupo de funcionarios que se encontraban clandestinos en la Irán de la Revolución Islámica de 1979, resultó ganador en una premiación que se distinguió por el reparto dividido de galardones.
Al premiar a “Argo”, la Academia eligió un filme que vuelve sobre cuestiones políticas actuales (el conflicto en relación con el radicalismo islámico) pero lo hace desde una historia exitosa que no conlleva el nivel de controversia de otras como “La noche más oscura”, que fue cuestionada al mostrar la utilización de la tortura por parte de la inteligencia norteamericana como método principal de obtención de información.
“Argo” se llevó en total tres estatuillas, ya que además de ser premiada como película obtuvo lauros como mejor guión original y edición.
Al tope de los galardones de la noche se situó “Una aventura extraordinaria”, del taiwanés Ang Lee, que se llevó premios como mejor director, fotografía (para el chileno Claudio Miranda), banda sonora y maquillaje.
El drama histórico “Lincoln”, que lideraba las candidaturas con 12 nominaciones, apenas obtuvo dos premios, el de Daniel Day-Lewis como mejor actor y el de Diseño de Producción.
Jennifer Lawrence, como mejor actriz, le dio el único Oscar a “El lado luminoso de la vida”, que estaba nominada en 8 categorías; mientras que “Los miserables”, un musical basado en la novela de Víctor Hugo, se quedó con tres estatuillas: actriz secundaria (Anne Hathaway), mezcla de sonido y maquillaje.
No fue mala la cosecha de “Django sin cadenas”, que obtuvo dos premios: el de mejor actor de reparto (el austríaco Christoph Waltz) y mejor guión original para Quentin Tarantino.
“Amour”, de Michael Haneke, se quedó con el Oscar a la Película Extranjera, obteniendo uno de los cinco premios para los que estaba nominada y desplazando en esa categoría a la esperanza chilena que se había abierto con “No”, de Pablo Larraín.
Hollywood siempre fue un bastión demócrata y especialmente pro Obama y el domingo la familia presidencial devolvió el apoyo. La primera dama aprovechó el elogio a las nueve películas nominadas para lanzar un discurso de inspiración como acostumbra su esposo.
“A través del cine, nuestros hijos aprenden a abrir su imaginación, a soñar un poco más en grande y a luchar cada día por conseguir esos sueños”, afirmó sobre las bondades de Hollywood.
AP
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