El barril criollo apenas movió la aguja de las regalías en Neuquén

Los ingresos de Neuquén por la extracción de gas y petróleo sumaron 2.100 millones de pesos en junio. Si bien hubo una mejora con respecto al mes anterior, el cobro está muy lejos de la media previa a la pandemia.




La variación afecta la discusión por un barril criollo en el país.

La variación afecta la discusión por un barril criollo en el país.

El impacto del precio sostén del crudo o barril criollo se sintió muy poco en los ingresos por regalías que percibe la provincia de Neuquén. El cobro de junio alcanzó los 2.100 millones de pesos, un 30% por debajo del promedio que la provincia registraba antes de la pandemia.

Si bien en comparación con el mes anterior los ingresos marcan un crecimiento del 21,8%, en la práctica las arcas provinciales percibieron unos 900 millones de pesos menos que lo estimado y más de 1.100 millones de pesos menos que lo que efectivamente ingresó dos meses atrás.

En las regalías percibidas en mayo, que corresponden a la producción de abril, fue donde se vio la mayor caída generada por la conjunción del desplome del precio internacional del crudo y del cierre de pozos productores a raíz de la menor demanda de petróleo que marcó la cuarentena obligatoria nacional.

En ese mes los ingresos por regalías hidrocarburíferas e hidroeléctricas en la provincia que capitaliza a Vaca Muerta fueron de 1.724 millones de pesos, prácticamente la mitad del nivel que la provincia venía registrando. En concreto, la caída fue del 46,79% con respecto al mes anterior.

Desde el gobierno provincial se explicó que desde hace meses el promedio de las regalías de gas y petróleo era de unos 3.000 millones de pesos. De hecho, en abril las regalías alcanzaron los 3.240 millones de pesos a pesar de que correspondieron a la producción de marzo, un mes con 12 días de cuarentena.

En números

1.100
millones de pesos es la diferencia entre los ingresos de mayo y los de marzo, en el inicio de la crisis petrolera.

El impacto del DNU 488/20 se vio limitado en este mes por al menos tres factores: el primero es que la producción aún sigue deprimida y si bien mejoró un poco la extracción de gas por las bajas temperaturas, la producción de petróleo siguió bajando hasta marcar que fueron casi 39.000 barriles menos los que se generaron en mayo en comparación con marzo.

El segundo factor que incidió en el efecto de un barril criollo que alcanzó a un tercio del mes, por su fecha de publicación, fueron las exportaciones a bajo precio.

Durante mayo cerca de 600.000 barriles de crudo de la Cuenca Neuquina se exportaron a valores muy por debajo de los 45 dólares del precio sostén que rige sólo para el mercado doméstico. Incluso hubo ventas en el orden de los 10 dólares, dado que a fin de cuentas la exportación no fue para las operadoras una alternativa para lucrar sino para evitar evacuar sus stocks el cierre de más producción.

El tercer factor que jugó en contra del esperado efecto positivo del barril criollo fue el hecho de que algunas refinerías no habrían respetado el precio sostén y habrían pagado de menos por la producción que compraron. Un punto sobre el que el gobierno define los detalles para realizar reclamos formales.


Comentarios


El barril criollo apenas movió la aguja de las regalías en Neuquén