“El camino de Eva” en el Circuito Nacional de Teatro.
La obra de Sergio Mercurio “El camino de Eva” estará en Cipolletti, Roca, Plottier, Villa Regina y Río Colorado. Con la actuación de Laura Pagés cuenta la historia de dos mujeres sus encuentros y diferencias.
Teatro
“El camino de Eva” recorrerá esta semana el 23 Circuito de La Hormiga Circular. Desarrollada con la técnica de títere de boca y la actuación de Laura Pagés, la obra de Sergio Mercurio es la historia de Rosario, coplera jujeña y Blanca de Tapiales. Ambas perdidas camino a una peregrinación, avanzan hacia sus orígenes. El trayecto es un enfrentamiento entre culturas, un encuentro de dos mujeres solas en la inmensidad de un país, el nuestro, del que poco saben y entienden, buscando a una tercera, Eva. Copleando, van vislumbrándose los destinos de ambas. Sergio Mercurio, conocido como “El titiritero de Banfield”, autor y también director de la obra que recorrerá la región, dialogó con “Río Negro” en su casa del suroeste del Gran Buenos Aires.
“El camino de Eva’ toma posición con respecto a algunas cuestiones del mundo femenino, pero particularmente sobre las distintas realidades que existen en la Argentina”. “Porque tiene dos personajes, ambos interpretados por Laura, y uno de ellos es un títere, una mujer colla de Huacalera, departamento de Tilcara, un pueblito de la Quebrada de Humahuaca”, señala. “Me interesó que en el texto no quedaran ciertas cosas claras, sino abiertas. Estas mujeres se encuentran en un lugar porque están por hacer una procesión juntas, a buscar a alguien que también está un poco confuso. Parece ser una virgen llamada Eva, aunque no se sabe si es la de Adán o Eva Perón”. “A partir de tal ambigüedad y de lo que representaron esas dos mujeres en la historia religiosa de la humanidad, una y otra en la de nuestro país, hago un juego respecto de la búsqueda y de la posición que tiene en la sociedad argentina, particularmente, una colla y otra que creció en un lugar urbano, pero no es de la Capital Federal”. “En la peregrinación aparece otro factor, a medida que van avanzando, y es que se ignora si están yendo a la ciudad de Buenos Aires”. “Con todas estas incógnitas, estas preguntas abiertas, suposiciones que puse en la obra, y que cada una de las mujeres va trayendo para su realidad, aprovecho para exponer cómo viven ambas su mundo”. “Al final descubrimos que reaccionan de distinta manera, aunque habitan el mismo país”. “La mujer urbana va a la peregrinación a pedir, la originaria, a devolver, por ejemplo. Es un enredo donde terminan perdiéndose y encontrándose con ellas mismas. Como sola una llega a un destino que parece ser Buenos Aires, aprovecho para cuestionar el, hasta hoy en día, problema del centralismo cultural, sobre todo, además del político y económico. En ese sentido, de todas las que he escrito, es la propuesta más política por estas cuestiones que arrastramos como país que ha tenido un puerto a partir del cual miramos hacia Europa y no nos espejamos en nosotros mismos”. – Ahora va a una provincia que si bien tiene importantes centros urbanos, queda también a más de mil kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. ¿Cómo se lee a tanta distancia? – Mirá, la estrenamos en Tilcara, pocos kilómetros de Huacalera (18 por ruta 9) y los comentarios de quienes la vieron se centran en que creyeron que Laura era jujeña, se sorprendían del modo en que había logrado hacer tan bien una colla. Yo viví en Bolivia y Jujuy y estoy feliz porque mamé un poco esa cultura y quería poner esta situación en juego. Sintieron una identificación pero no desde el grotesco, sino una representación más real. Por eso le llamaron la atención a las mujeres que son copleras. El títere es una coplera que va contando, caja en mano, lo que le sucede y ese instrumento es lo único que le quedará al otro personaje, Blanquita, que hace Laura. Supongo que en el Valle, va a ocurrir que algunas personas decodificarán lo mismo, claramente, porque a todos lo que no vivimos en Buenos Aires, la obra no nos es extraña. Es algo que Blanca plantea… El que vive lejos, no distingue a simple vista la diferencia entre alguien nacido en el conurbano y un porteño. Yo identifico que tenemos una cultura distinta y quería presentar esa situación. Hay un conflicto cuando la colla la trata de porteña. Sabemos bien quienes nacimos en el Gran Buenos Aires, que no somos ni una cosa ni la otra. A mí me pasa. Yo he creado un periódico que se llama “El banfileño” y arriesgué allí, un concepto: digo que somos “vieños”. Nosotros no tenemos puerto y la conexión nos pasa por el tren, crecimos y nos desarrollamos en ciudades a orillas de la vía. Y no somos lo mismo, no tuvimos ni tenemos referencias iguales. En “El camino de Eva” he escrito pasajes relacionados con estos asuntos que posibilitan la reflexión, que dialoguemos, pensemos sobre las identidades diversas y las aceptemos porque son parte de lo argentino. Me gusta decir que la obra tiene que ser un espejo inteligente que no devuelva solo tu imagen, sino que lo haga mejorándola con preguntas.
– ¿Cómo construyeron, en el sentido más amplio, el muñeco? – Esta es la segunda intervención de Laura con títere, la primera fue “Beatriz” que escribimos juntos. En el caso de “El camino…” ella vino a hacer un taller-retiro que yo doy todos los años, con la idea de encarar un nuevo trabajo. Ahí aparece la propuesta de hacer una mujer colla y le planteo crear un personaje que sea de tamaño natural con el que pueda interactuar, jugar con él. En el taller le sugerí la historia de la peregrinación y, a partir de unas improvisaciones que Laura hizo, que viaje a Purmamarca para la Fiesta de la Caja en el comienzo de enero, para ver a las copleras en vivo y saber qué hacían, de qué hablaban, mejor dicho copleaban. Ella fue, se quedó en la fiesta, conoció a las copleras de la región, jugó con su personaje y empezó a incorporar ese universo. Luego yo escribí el texto y fuimos montando todo hasta el resultado final que esta semana recorrerá el Circuito de la Hormiga Circular. PARA AGENDAR Continuando el 23 Circuito de La Hormiga Circular, mañana se presentará la actriz bonaerense Laura Pagés con “El camino de Eva”, en el Centro Cultural Municipal de Cipolletti; el 15 en Casa de la Cultura de Roca; el viernes en el Teatro El Zaguán de Plottier, a las 21:30; el sábado a las 22, en La Hormiga Circular, Villa Regina, y el domingo 18 en el Teatro de la Barda en Río Colorado, a las nueve y media de la noche. La actuación y construcción del muñeco es de Laura Pagés y la asistencia técnica, de Graciela Viale. Este espectáculo de 55 minutos integró la grilla del 9º Festival de Títeres para Adultos Buenos Aires 2014. “El camino de Eva” se estrenó en enero de 2014 en Jujuy, pasó por el IV Encuentro Regional de Teatro Independiente y se presentó en Brasil.
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