El centenario debate sobre qué hacer con la renta petrolera en Neuquén

Desde hace 102 años el desarrollo social y económico de la provincia está atado al petróleo. Los vaivenes de la actividad y la ausencia de esquemas de amortiguación son analizados por especialistas de la región.



Donde todo empezó: Plaza Huincul. Hace 102 años se descubrió el petróleo en Neuquén. (Mauro Pérez)

Donde todo empezó: Plaza Huincul. Hace 102 años se descubrió el petróleo en Neuquén. (Mauro Pérez)

La economía de la provincia y las finanzas del Estado crujen cuando alguna circunstancia internacional hace bajar el precio del barril de petróleo o cuando las decisiones nacionales no le son favorables. A estas condiciones se le sumó el parate de la economía. La tormenta perfecta.

El doctor en historia Enrique Mases interpreta que “hay un enamoramiento de las regalías” por parte de los gobernantes, la economista Nora Díaz leyó que cuando se registra un boom de producción hidrocarburífera, “las proyecciones de ingresos son tan descomunales que los demás sectores no importan”, en tanto que la economista Adriana Giuliani observó que no se puede esperar que el sector privado establezca condiciones de desarrollo “sino que tiene que ser el Estado el que marque el rumbo” hacia la diversificación.

Díaz indicó que la economía neuquina tiene ciclos y que se ha ido acentuando la dependencia de la actividad hidrocarburífera: “Siempre fue así y se acentuó con el sobichismo cuando había una alianza estratégica con Repsol y el precio de petróleo estaba alto”.

Mases observó que hay un “acostumbramiento en el presupuesto que se hace en función de lo que ingresa por regalías para hacer frente a los pagos de los salarios estatales”, en los que no incide porque no maneja los precios internos ni externos.

La dependencia

80%
de Ingresos Brutos proviene de la actividad energética. Más las regalías explican el 50% de los ingresos neuquinos.

Apuntó que en el derrotero también influyen quienes manejan los directorios de YPF que provienen de empresas privadas.

Díaz recordó que antes de descubrir Vaca Muerta , el fantasma era que se acababa en petróleo y por eso se elaboró el Plan 2020 para determinar potencialidades de producción y en el 2012 un equipo de la UNC hizo una agenda estratégica industrial donde se inventariaron los recursos mineros, la producción agraria, las tecnologías de la información, etc.

Agregó que “las petroleras hacen ciclos, hay épocas que ganan mucho dinero pero eso no sirve para compensar en las épocas de baja, despiden y paran la producción y eso lo sufrimos en Neuquén”.

Evaluó que se resiente la actividad del Estado que vive de las regalías y también las actividades en forma directa o indirecta porque el movimiento petrolero hace que se desarrollen servicios para los que tienen esos ingresos, amén del problema que conlleva la desigualdad de ingresos.

Opinó que para plantear alternativas se requiere voluntad política que se resigna frente a as presiones y los intereses como haber contratado a una universidad de Pensilvania para dar cursos en Añelo sin tener en cuenta la casa de estudios regional. ¿Qué tendría que pasar para saltar esa valla insalvable? Se le preguntó y Díaz observó que “capaz que tendría que venir un ciclo largo de baja de la actividad” para que aumente la demanda hacia la política de otras opciones por fuera del Estado. Contrastó lo que ocurre con Río Negro cuya economía más diversificada le permite amortiguar los ciclos económicos. “Hemos estudiado la economía de Río Negro y vemos que no tiene ni bajas tan profundas u tampoco da un salto importante cuando la economía está en crecimiento”.

“Cuando el precio del petróleo tiene valores altos, deja de ser una preocupación”, razonó la economista Adriana Giuliani quien describió que “nos encontramos de nuevo ante la misma situación, con la disminución de ingresos del Estado y ahí valoramos la planificación”. Deseó que esta situación oficie de enseñanza para los dirigentes. Vaca Muerta se va a reactivar, acotó, y que cuando se cuenten con ingresos extraordinarios se pueda estructurar un plan integral de desarrollo sustentable.

Reconoció que se realizan algunas obras de infraestructura que favorecen la diversificación, se necesita “un plan integral que contemple todos los vértices del desarrollo productivo, social e institucional de la provincia para articular las políticas de provincia, municipio y Nación”.

"El mercado por sí solo no resuelve las fragilidades"

La investigadora y economista Adriana Giuliani aseguró que Neuquén está en una situación ideal para que Vaca Muerta abrigue la posibilidad de estructurar un plan integral que aminore los efectos de los ciclos del petróleo que son exógenos. “Estamos en el año 2020 es una buena oportunidad para recordar el Neuquén 2020 que listaba los rubros de la economía para generar dinamismo, nos encontramos en una situación bastante lejana a la que el 2020 visualizaba, tomando esa enseñanza quizá habría que revisarlo porque las circunstancias son diferentes, pero se podría implementar alguna versión aggiornada ”, opinó.

Dentro de su especialidad realizan prospectivas, es decir construir escenarios futuros, porque ubicarse en el futuro permite pensar el presente, y se requiere, dijo, que se pongan en marcha políticas públicas para lograr modificar esta situación a fin de que, en otra oportunidad, cuando se registre una baja “no nos encuentre con las mismas fragilidades”.

Hay conglomerados no beneficiados por la actividad hidrocarburífera y han fortalecido sectores que le permiten la sustentabilidad”.

Adriana Giuliani, economista

Describió a Vaca Muerta como un ámbito donde hay posibilidad de una alta rentabilidad que actúa como imán para atraer inversiones, lo que “es comprensible porque no podemos esperar del sector privado que tome otro rumbo, el sistema busca la máxima rentabilidad, por lo que es el Estado el que tiene que marcar el rumbo y orientar los beneficios”.

¿De qué manera se puede proteger a la economía de los vaivenes? Se preguntó la economista y se respondió que la única forma es la planificación.

“El mercado no lo va a lograr por sí solo, Vaca Muerta atrae por ventajas y los instrumentos que se han a lo largo de estos años que dirigen al capital hacia ese sector hay que tratar de equilibrarlos un poco pero no esperemos del mercado”.

La tercera etapa no aporta enseñanzas

“La historia del petróleo en la provincia es más vieja que la provincia misma, tiene más de cien años de la etapa del territorio, cada vez más me parece que las regalías de gas y petróleo enamoran más a los gobernantes de turno”.

El doctor en historia Enrique Mases observó que en, en el tiempo, el discurso de que con lo obtenido por las regalías se iba a reconvertir hizo que, al contrario, aumentó la dependencia.

La mayor empresa de desarrollo tecnológico que creó YPF debería estar en Neuquén pero se radicó en Buenos Aires”.

Enrique Mases, doctor en historia

Se remontó al descubrimiento del petróleo, el desarrollo del polo en Challacó como una primera etapa, una segunda con el despegue de la cuenca con Puesto Hernández, Rincón de los Sauces y Loma La Lata, a la que ahora le sigue una tercera que es Vaca Muerta y el desafío de los no convencionales.

Dijo que la actividad petrolífera no es desarrollo sistemático y que, además, la producción y comercialización depende de factores externos por lo que “se producen idas y vueltas”.

Esos factores, dijo, no sólo son internacionales sino también nacionales como fue el gobierno de Arturo Frondizi que en su libro sobre el petróleo hace “un canto a la nacionalización y luego que es presidente da un vuelco y aparecen los contratos petroleros”.

Este hecho tuvo una crisis importante en la economía provincial que tuvo su eclosión en la huelga de 1958. Advirtió también que la actividad no deja desarrollo en las ciudades cercanas.


Comentarios


El centenario debate sobre qué hacer con la renta petrolera en Neuquén