El cuerpo de Priebke, en un aeropuerto militar de Roma
Luego de que el intento de funeral terminara con serios incidentes, el gobierno italiano negocia con su par alemán el traslado del cadáver del criminal de guerra a su país natal.
SIN FUNERAL
Los restos del criminal de guerra nazi Erich Priebke, que vivió 40 años en Bariloche, fueron depositados este miércoles en un aeropuerto militar próximo a Roma a la espera de que su destino final se aclare, un día después de que manifestantes de extrema derecha y grupos antifascistas se enfrentaran provocando la suspensión de su funeral.
El alcalde de Roma, Ignazio Marino, indicó que luego de esos enfrentamientos que tuvieron lugar en la localidad de Albano Laziale, decidieron trasladar el cuerpo al aeropuerto militar de Pratica di Mare hasta hallar una solución, informó la agencia de noticias Europa Press reproducidas por la argentina Telam.
Asimismo, en declaraciones a la televisión estatal RAI, Marino advirtió que las autoridades italianas podrían pedir ayuda al gobierno alemán, y dio a entender que ya hay contactos.
Priebke, un ex oficial de las SS, murió a los 100 años la semana pasada en Roma, donde cumplía una condena a cadena perpetua bajo arresto domiciliario por el asesinato de 335 civiles en 1944 en las Fosas Ardeatinas, próximas a la capital italiana. Priebke nunca se disculpó por su actuación.
Un grupo de extrema derecha, la Sociedad Católica de San Pío (SSPX), pertenecientes a la iglesia lefebvriana, había organizado el funeral pese a las protestas locales.
Esta organización ultratradicional es seguidora de Marcel Lefebvre, un arzobispo francés conocido por sus posturas integristas contrarias a la enseñanzas del Concilio Vaticano II.
Fue la iglesia lefebvriana, que como su fundador sigue negando los masivos crímenes nazis contra judíos, la que decidió cobijar ayer a la familia y amigos de Priebke y permitirles esconderse, aunque sea por una tarde, del repudio social.
En los últimos días ni la intendencia barilochense ni el gobierno argentino ni las alcaldías de Roma y de su pueblo natal en Alemania ni la Iglesia Católica aceptaron recibir los restos de Priebke u oficiar su funeral.
El abogado de Priebke, Paolo Giachini, señaló al diario Il Messaggero que ordenó la suspensión del funeral después de que los neonazis intentaran sumarse al cortejo en desafío a un acuerdo de que la ceremonia sería privada.
Priebke fue deportado desde Argentina a Italia después de ser entrevistado por una televisión estadounidense y admitir su papel en la masacre de las Fosas Ardeatinas que, aseguró, fue perpetrada contra “terroristas”. Fue condenado a cadena perpetua en Italia en 1998.
DeBariloche