El detenido es el portador del segundo rastro genético

El joven tendría relación con el primer imputado y fue detenido el lunes a la noche. Para la familia “el caso está esclarecido”.

Por Redacción

Caso Karen Alvarez

“Ahora Karen podrá descansar en paz”, sostuvo entre lágrimas la madre de la niña asesinada a fines de octubre del año pasado. Edhit Miler y Oscar Alvarez, padre de la adolescente de 14 años se entrevistaron en la mañana de ayer con el juez penal Carlos Mussi, quien les confirmó la detención de Guillermo Jofré y ofreció detalles sobre estas últimas novedades en la investigación.

“Con esto para nosotros está esclarecido el hecho” agregó visiblemente acongojado el padre de la víctima quien aseguró no conocer al segundo detenido.

Jofré fue llevado a indagatoria en la tarde de ayer y se abstuvo de declarar, patrocinado por la defensora oficial Marta Gianni.

El cotejo del ADN de Jofré coincide con el identificado en una pierna del pantalón que vestía Karen al ser encontrada sin vida el domingo 26 de octubre del año pasado entre unos pastizales cercanos al hipódromo de Viedma, a unos seis kilómetros del radio urbano de la capital rionegrina. Ese mismo patrón genético habría sido también encontrado debajo de las uñas de la víctima, lo que indicaría un mecanismo de defensa de la desafortunada niña.

Karen presentaba golpes en la cabeza, signos de haber sido abusada sexualmente y tenía una pierna del pantalón que vestía anudado a su cuello, compresión con la que le provocaron la muerte por asfixia. Carlos Mobilio de 23 años fue el primero en ser detenido a las pocas horas del trágico hallazgo. Está procesado por “abuso sexual agravado por haber sido cometido con acceso carnal, y haber participado al menos dos personas, debiendo concursar idealmente con el delito de homicidio doblemente agravado por haber sido cometido a los fines de procurar la impunidad para sí o para terceros, y por haber mediado violencia de género”.

Hubo otros detenidos que luego de ser indagados recuperaron la libertad y varias extracciones de sangre para cotejar y encontrar el dueño del perfil de ADN desconocido que apareció en las pericias genéticas practicadas sobre el cuerpo de Karen. Ese dato ya estaba en la causa en noviembre del año pasado y se trasformó en el objetivo de la investigación tanto para el juez penal Carlos Mussi como para el fiscal Juan Pedro Puntel.

Según lo señalado por Damián Torres el abogado querellante, Jofré se ausentó por un tiempo de Viedma pero regresó y en la noche del lunes fue detenido en la vía pública por la Policía que nunca dejó de trabajar en el tema. En tanto trascendidos señalan que Jofré es una persona cercana a Mobilio a tal punto que hasta habrían compartido la vivienda.

El año pasado al dictar el procesamiento el juez Mussi no le creyó a Mobilio cuando negó haber visto a Karen y mucho menos encontrarse con ella el día que desapareció. Las pericias genéticas desarticularon esta declaración del imputado al situarlo en contacto con Karen al aparecer su ADN en el lado interno y de atrás de la pierna izquierda del jean de la víctima, parte con la que fue extrangulada Karen. “Ello indica que el imputado al realizar fuerza con sus manos para estrangular a la menor habría transferido su perfil genético”, sostuvo el juez en ese momento.

A fines del mes pasado el fiscal Puntel pidió al juez Mussi la elevación a juicio de esta causa interpretando finalizada la instrucción y considerando que “el principal móvil del crimen fue lograr un ajuste de cuentas de Mobilio contra un hermano de la menor con el cual mantenía un enfrentamiento que está debidamente probado”.

Esta causa suma 15 cuerpos de 200 fojas cada uno, sobre la que Mussi trabaja para elevarla a juicio. Ahora podrá hacerlo con la respuesta a ese gran interrogante sobre el portador del ADN encontrado en el cuerpo de la víctima y que hasta ayer estaba sin dueño.

DeViedma


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