El dolor y la verdad
En “27”, hay una canción (“Héroes de Malvinas”, pista 9) dedicada a los muchachos que combatieron en las islas. “A treinta años de la guerra, hay que seguir hablando, cantando, porque aún hay zonas de silencio, oscurecidas, negadas sobre los valores que impuso, los errores cometidos por los jefes militares, los dolores, las muertes, las angustias que generó… Nunca los héroes de Malvinas, los veteranos de guerra, los que quedaron allá y los que volvieron, fueron debidamente homenajeados, recompensados y sobre todo, inmediatamente después en la posguerra. Sí es válido y sirve hablar… Me hace sentir muy orgulloso y conmovido ver en estas personas que quedaron marcadas para siempre, la emoción cuando los saludan y reconocen, cuando les gritan apoyándolas. Crecieron con el dolor de una injusticia, no solo por haber ido a una guerra que es una experiencia seguramente traumática y muy fuerte, sino también por el trato posterior, el intento de esconderlos. Eso es terrible. Tanto como que un gobierno tras otro, incluidas democracias, no hayan rendido el homenaje que merecen… Por algo, me agradecen el tema y el público lo canta, porque está diciendo algo que es verdad, de lo cual pocos se hacen cargo. Es un papa caliente que nadie quiere agarrar. Penoso…” “La verdad es fundamental. Por lo menos, para quien comunica cuestiones que siente profundamente. Cuando compongo y canto, trato de ser consciente siempre de que es algo que voy a repetir mucho tiempo en vivo, para lo cual debo estar convencido y sentirlo, que me guste y no sea una carga hacerlo luego. La gente percibe cuando se habla con verdad, con sentimiento y conocimiento, y cuando se lo hace como una caricatura.” (ER)