El drama de los refugiados en el arte de Weiwei

El artista chino expone obras movilizadoras en Atenas.

Por Redacción

La situación de los refugiados inspiró la creatividad del artista chino Ai Weiwei quien en febrero de este año instaló uno de sus talleres en la isla de Lesbos y produjo obras que se exhiben en el Museo de Arte Cicládico de Atenas, hasta fines de octubre.

Una de sus piezas más recientes es “Tyre” (2016), en la que Ai esculpió en mármol dos flotadores ubicados uno encima de otro, emulando a los cientos de los que utilizan los refugiados en sus desgraciados naufragios, en una combinación que remite a los ‘readymades’ de Marcel Duchamp, la escultura clásica -por el material usado- y la denuncia política.

El artista chino ya había utilizado el mármol para petrificar un objeto representativo de una problemática social en “Mask” (2011), al esculpir una máscara antigás para denunciar la extrema polución que sufren los habitantes urbanos en China debido la falta de controles medioambientales.

Menos simbólico y más personal es “Iphone Wallpaper” (2016), un viaje que testimonió en más de 12.000 fotografías dispuestas en forma de mural donde Ai expone en orden cronológico las imágenes tomadas con su teléfono desde enero a abril de 2016, un período en el que visitó desde Lesbos a Idomeni, informó la agencia EFE.

En esta colección de fotografías hay desde imágenes desoladoras de barcas de migrantes a la deriva en el mar hasta decenas de ‘selfies’ de Ai con refugiados, algo que podría considerarse como una provocación – un ‘selfie’ con quien acaba de desembarcar de una lancha, aún cubierto con una manta térmica- pero también como una manera de humanizar a los refugiados, que muchas veces son solamente un número.

Cerca de este mural están expuestas las imágenes tomadas por seis fotógrafos griegos que viven en Lesbos, seleccionados por Ai, que refuerzan esta denuncia y dan un testimonio en tono más periodístico de las llegadas de refugiados a esta isla, una de las más afectadas por la crisis migratoria.

Una de las obras más crudas no está en el interior del museo, sino en el exterior, en uno de los balcones del antiguo palacete que ahora es sede de una de las alas del museo.

Esta obra es “Flags” (2016), tres banderas tejidas con los colores blanco y amarillo que evocan los tonos de las mantas térmicas proporcionadas a los migrantes al llegar a tierra.

En una punta ondea una amarillenta versión de la bandera de Grecia, y del otro la de la Unión Europea -con fondo blanco- y en el centro la bandera subtitulada como “Shadow”, que muestra la silueta de Alan Kurdi, el niño sirio de tres años que murió en una playa turca y cuya imagen dio la vuelta al mundo, dando comienzo a una nueva sensibilidad para con los refugiados.

Además de la denuncia el artista chino aprovechó su estancia en Grecia para empaparse y conversar con el arte griego, de lo que surgió “Standing Figure” (2016), una estatua que es una apropiación de las figuras antropomórficas de la época cicládica.

Estas y otras obras del artista chino como “Grapes” (2011), “Cao” (2014), Chandelier (2015) o la colección de fotos irreverentes “Study of Perspective” (1995-2011, 2014) las pueden observar por primera vez los griegos.

La exposición de Ai Weiwei en Atenas donará el 10 % de sus ingresos a la organización internacional Médicos Sin Fronteras y a la ONG local Metadrasi.


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