El duro oficio de educar en Vaca Muerta



Todos los gobiernos del MPN –y el actual no es la excepción– han demostrado ser mucho más eficientes en la resolución de conflictos que afectan ingresos de la actividad petrolera o cuestiones referidas a la política energética que causan algún efecto local no deseado que a los relacionados con los trabajadores del Estado.

La pulseada con el gremio docente por un índice de recomposición salarial que mantenga el poder de compra en un contexto inflacionario que se dispara por encima de las previsiones oficiales se vuelve interminable otra vez, entre otras razones porque la instancia de negociación se abrió sobre el filo del inicio del ciclo lectivo.

Al jugar sobre la línea de cal de la cancha, como lo hace hoy el gobernador Omar Gutiérrez, al igual que sus antecesores en el cargo, el margen de maniobra es mínimo. Un conflicto que era previsible al cerrar el 2017 se precipitó y, ante la falta de un acuerdo en tiempo oportuno, la petición se transformó en una escalada de paros y movilizaciones que afectan el dictado regular de clases semana tras semana.

La respuesta del gobierno no ayuda a salir del pozo. Apostar al desgaste gremial para luego sentarse a negociar no funcionó en la mayoría de los casos, excepto en una ocasión en la que el exgobernador Jorge Sapag doblegó al sindicato con esa metodología.

De frente y de perfil, el MPN se parece bastante al peronismo. Tiene base popular, creó los cimientos de un Estado con impronta social y desarrolló una vocación de poder superior al del resto de las fuerzas políticas competidoras, un apetito que le ha servido para mantenerse a flote desde su fundación, el 4 de junio de 1961.

El modelo de gestión del gobernador Omar Gutiérrez es el menos equiparable a este lazo familiar de primos hermanos de la política. Su alineamiento con el macrismo es un componente que no contribuye a resolver el acuerdo salarial con los docentes. La pauta que fijó Nación para otorgar un aumento del 15% para los estatales para todo el año forma parte del intríngulis a resolver en esta negociación con la dirigencia de ATEN.

El gremio de los educadores pretende una recomposición previsible para todo el año y el gobierno ofrece alternativas sólo para el primer semestre, en dos tramos, sobre la base de una canasta de índices de precios al consumidor que ya se utilizó en 2017 para las negociaciones salariales. Descuentos aplicados por los días de paro ya efectuados y reclamos sobre las liquidaciones del último mes se sumaron al listado de planeos iniciales, algo que sucede cada año cuando el conflicto se empantana.

Qué lugar ocupa la educación pública y cuál la industria petrolera en el modelo de gestión del MPN es una pregunta de características generales pero que ayuda a reflexionar sobre el orden de prioridades que le asignaron los gobiernos provinciales, el actual y los anteriores a Gutiérrez, a uno y otro sector. Hay un seguimiento más “on-line” sobre la evolución del precio del crudo, de las políticas de subsidio a las empresas para fomentar la producción de gas no convencional o de la perforación más profunda en Vaca Muerta que sobre la formación en las escuelas de la provincia o el estado en el que se encuentran algunos edificios. El diálogo del gobernador con el ministro de Energía Juan José Aranguren es fluido, directo y de frecuencia regular; mientras que con la dirigencia de ATEN es trabado, se canaliza a través de ministros y se da en tiempos bien espaciados.

La principal actividad económica de la provincia, la extractiva, es la que, vía regalías de gas y petróleo e impuestos provinciales, alimenta, en proporción significativa, la locomotora del Estado. Allí reside la importancia que tiene la política energética, aunque no debería encabezar el ranking de interés.

Lo producido por la extracción del recurso derrama sobre educación, salud, seguridad y demás servicios que presta el Estado, pero el MPN no resolvió un modelo de desarrollo menos dependiente del petróleo porque no aplicó políticas en esa dirección, ni antes ni después de Vaca Muerta. El concepto “vivir de rentas” se impuso, mientras sigue pendiente la búsqueda de un consenso que ayude a distribuir más equitativamente ese combustible que empuja a la provincia.

Los gobiernos del MPN han demostrado ser más eficientes en resolver conflictos relacionados con el petróleo que los vinculados a los docentes.

De frente y de perfil, el partido provincial se parece bastante al peronismo, pero Omar Gutiérrez es el menos equiparable a este lazo familiar.

Datos

Los gobiernos del MPN han demostrado ser más eficientes en resolver conflictos relacionados con el petróleo que los vinculados a los docentes.
De frente y de perfil, el partido provincial se parece bastante al peronismo, pero Omar Gutiérrez es el menos equiparable a este lazo familiar.

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