El fallo de la Cámara “es un pasaporte a la impunidad”
Esa fue la respuesta del gobierno provincial a la medida judicial que limita el accionar policial contra menores de edad.
Polémica
El Gobierno rionegrino descartó la existencia de acciones o medidas deliberadas por parte de la Policía provincial contra menores de edad por su mera condición de tales.
Así salió en respuesta a un fallo de la Cámara en lo Criminal de Viedma que hizo lugar a una acción de hábeas corpus colectivo presentado por la Defensora de Menores Patricia Arias, en favor de todos los jóvenes menores de 18 años de edad de la capital provincial.
Desde el gobierno se calificó el fallo como descabellado y carente de sustento.
El Poder Ejecutivo ratificó además la potestad de la Policía provincial -otorgada por ley- de actuar de manera preventiva, salvaguardando siempre la situación de los menores involucrados con la participación de los correspondientes organismos proteccionales.
Por tal motivo, anunció que apelará el fallo de la Cámara en lo Criminal.
Se destacó que un juez y una defensora oficial, detrás de un escritorio le quitan a la Policía su facultad esencial que es la prevención, a partir de una decisión de un juez.
El gobierno interpreta que el recurso interpuesto por la Defensora y el aval posterior de la Cámara en lo Criminal de Viedma no significan otra cosa que el pasaporte a la impunidad de importante número de menores en conflicto con la ley.
Además, resaltó que el fallo de la Cámara es imposible de concretar desde la práctica si se concibe a la prevención del delito como la principal herramienta de la Policía en el combate contra este flagelo.
Critica que la Policía no podrá actuar hasta tanto se haya cometido el delito, o sea que se transforma en un mero perseguidor de quienes actúan al margen de la ley.
El fallo de la Cámara que preside Jorge Bustamante consideró que los chicos menores son demorados sin razón, se les impide su libertad ambulatoria y en particular eso ocurre con los provenientes de sectores más vulnerables de la sociedad, por lo que ordenó a la Policía que cese con esas conductas.
DeViedma