El fallo podría favorecer a Argentina

Por Redacción

El fallo no necesariamente es una mala noticia para el país. El juez reconoció un “trato discriminatorio” de Argentina para los acreedores que no entraron al canje de deuda del 2005 y el 2010 ante la negativa del país de negociar, “ley cerrojo” mediante. Ello sin duda jugó a favor de quienes no entraron en el canje. Pero acto seguido el juez sentenció “igual trato” para todos y comenzar a pagar a los querellantes que no entraron en el canje, aunque sin definir cuándo, cuánto ni cómo hacerlo. Es aquí donde se esconde la posibilidad de que el juez finalmente decida que la forma de pago sea la misma que para quienes aceptaron el canje en su momento, apelando a dar “igual trato” entre el 93% que aceptó el canje y el 7% que no lo hizo. De ser así, Argentina estaría encaminada para salir del default, ante un juez que obliga al país a pagar a quienes no entraron al canje en su momento pero también obliga a la parte querellante a aceptar la forma de pago que Argentina ya le ofreció en el 2005 y el 2010 y que aceptó el 93% de manera voluntaria. Si los bonos no se desplomaron tras el fallo es que la posibilidad es cierta. Ahora sólo resta la definición del juez. La deuda en default que no entró al canje suma 6.600 millones de dólares, que se extenderían a 11.200 millones si se sumaran los intereses devengados no pagados desde el 2002 a la fecha. De ellos, el 60% está bajo legislación estadounidense, el 38% bajo legislación inglesa, el 1% japonesa y el 2% local. El reciente fallo es por el 18% de la deuda en default bajo legislación americana, equivalente a poco más de 704 millones de dólares de capital, que llegarían a 1.330 millones si se sumaran los intereses devengados. Ahora bien, si el juez dictaminara extender el canje a todos los acreedores para este caso en particular, entonces Argentina tendría que emitir un total de 446 millones entre bonos Discount y Global 2017, a cambio de los 704 millones de títulos en default que dispone el fondo litigante. No se reconocen los intereses devengados no pagados de los bonos en default, como a ninguno que entró al canje. También se sumarían la entrega de los Cupones PBI. Dado que el fallo marca jurisprudencia para el resto de la deuda en default, si se extendiera el dictamen de extender la oferta argentina a todos los acreedores, el gobierno tendría que emitir 4.200 millones de dólares a cambio de los 6.600 millones de capital hoy en default. La quita sobre el capital sería del 36,7% y si se consideran los intereses no pagados acumulados la quita alcanzaría el 66,4%. No está de más advertir que los nuevos bonos sólo incrementarían la deuda pública en menos de 1% del PBI y la necesidad de financiamiento en 250 millones de dólares en el 2013, para el pago de intereses. En suma, existen posibilidades ciertas de que el fallo del juez termine siendo a favor de la Argentina, al dictaminar extender el canje al resto de los acreedores que no lo aceptaron en su momento. El elevado porcentaje de aceptación voluntaria entre los canjes del 2005 y el 2010 lleva a interpretar la exigencia de “igual trato” entre los acreedores, tan simple como que el 7% cobre lo mismo que el 93% restante, ni más ni menos. (*) Economista en jefe de Econométrica

RAMIRO CASTIÑEIRA (*)

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