El folclore del Quinteto Bataraz en Neuquén

El grupo que interpreta, compone y arregla música folclórica, se presentará el domingo 13 de diciembre de 2015 en la UNC. En la previa el neuquino Sebastián Enríquez, charló con “Río Negro”.

Redacción

Por Redacción

FOLCLORE

Quinteto Bataraz interpreta, compone y arregla música de tradición folclórica para bandoneón, violín, contrabajo, guitarra y piano, con una sonoridad urbana original. Interpreta obras casi en su totalidad propias ó de jóvenes compositores, aportando repertorio al género y un acercamiento a las nuevas generaciones mediante variaciones de texturas, del ritmo, formales, armónicas y contrapuntísticas, en justo equilibrio. Ganador de los Premios Gardel 2015 Mejor Álbum Grupo de Folclore y Mejor Álbum Nuevo Artista de Folclore, integró el listado de conjuntos musicales que tocaron en el Circuito de Bares Notables de Buenos Aires 14, y obtuvo el Primer Premio en el Concurso Régimen de Promoción Discográfica en Folclore del Fondo Nacional de las Artes. Ha grabado un disco que lleva su nombre e incluye los aires de chacareras “Falleando” y “La carbonera”, el gato “De madera”, la huella “¿Que perdí?” o “La que no fue”, chacarera del neuquino Sebastián Enríquez.

El domingo 13 de diciembre a a las 21 se presentará por vez primera en Neuquén, en el Aula Magna “Salvador Allende” de la Universidad Nacional del Comahue, Buenos Aires 1400, interpretando temas de su premiado compacto debut, composiciones y arreglos nuevos que serán parte del álbum a grabarse en 2016. Este concierto cuenta con el apoyo de la Secretaria de Extensión Universitaria de la UNC, y del Fondo Argentino de Desarrollo Cultural, Ministerio de Cultura de la Nación.

Sebastián, que vivió en Neuquén muy cerca de Colón y Belgrano, compartió la charla con “Río Negro” en el PH porteño del barrio de La Paternal, donde vive.

-El quinteto toca música folclórica desde una formación y una sonoridad que se parece mucho al tango, por los instrumentos que usamos.. En una primera escucha, lo que la gente nos dice y a nosotros nos pareció cuando comenzamos a sonar juntos, es que se arma un mestizaje extraño de estas dos músicas argentinas. Hacemos folclore lisa y llanamente, no tratamos de estilizarlo, de fusionarlo con otras especies musicales. Sí con otros elementos porque todos seguimos tocando tango, clásico, y eso aparece inevitablemente.

-Elementos que vienen con ustedes y brotan sin que se lo propongan.

-Eso quería decir… Aparecen, pero porque están en nosotros, no con la intención de aplicarlos en tal o cual pasaje. La palabra fusión ha surgido en la música popular como una cosa sobre otra y no como algo mezclado. Nosotros no decidimos esa estética, que está buenísima también, aparece el mestizaje, la mezcla, pero desde otro discurso, más como materiales del lenguaje que como fusión. El discurso viene mixturado desde el vamos… Todos tocamos tango además y aportamos distintas tradiciones, formas de obrar en el armado de las piezas, los arreglos, los ensayos, o al tocar en vivo.

Tomamos algunas ventajas de los tangueros, las orquestas trabajan mucho desde la partitura, desde la música escrita primero. Eso no implica que la partitura mande, sigue siendo un recurso. Hay un director y arreglador que escribe todo, reparte, y luego en el ensayo hay espacio para modificarlo, no es una verdad absoluta y listo… Ensayamos todos leyendo, Lisandro ordena matices, solis (frases melódicas que suenan a solo pero hechas con más de un instrumento) y tuttis (lo mismo, pero con el grupo entero).

-Lo ejerció el Chango Farías Gómez, por citar al primero que viene a mi memoria.

-La novedad de Bataraz es que somos un grupo de cámara, donde cada instrumento está pensado como una sección reducida de la orquesta. La de cuerdas está representada por violín y contrabajo, la de vientos por el bandoneón, está el piano, y la guitarra que vendría a ser una intrusa en ese marco de analogía con lo orquestal. Pero, le da el color folclórico, una sonoridad familiar a quien escucha. Cada instrumento tiene un desarrollo muy importante.

La formación

Lisandro Baum en piano, arreglos y dirección; el violinista Pablo Farhat, Carolina Cajal en contrabajo; el bandoneonista Matías Gobbo y el neuquino Sebastián Enríquez en guitarra.

Un grupo que sea “facil de escuchar”

– En el Quinteto Bataraz hay una premisa. Buscar ser simples y efectivos.

– Hay una cuestión que sí hemos pensado y nos gusta mucho y es que queremos tocar en un grupo fácil de escuchar. Es una decisión que venimos logrando… Cuando empezamos a formarnos, a aprender elementos nuevos, al tocar queremos poner toda la carne al asador, todo lo que sabemos o hemos oído. Los resultados son muy lindos de ejecutar, de pensar, de cranear, pero de acceso trabajoso al oído. Queríamos expresarnos con un desarrollo que contenga aquellos ingredientes pero para quien desee buscarlos. Buscamos que Bataraz sea de escuchar sencillo, accesible.

-La presencia de un santiagueño, (Pablo Farhat en violín), ¿cuánto influye en el manejo folclórico, en la interpretación de la chacarera?

-Un montón. Él es un musicazo, un ejemplo claro de alguien que se formó tocando los ritmos de su tierra durante mucho tiempo, que luego tuvo una extensa formación clásica. Pablo también toca con Chango Spasiuk, y ahora, para estar con nosotros, tiene licencia en la Sinfónica de Rosario donde es primer violín. Poseer una técnica clásica y haber tocado chacareras en Santiago del Estero nos suma muchísimo

-Volver al pago con otra formación, no deja de ser una prueba, un desafío mayor, se me ocurre… Neuquén no es una cancha neutral, para ponerlo en otros términos.

-No, no lo es. Voy a mostrar algo que quiero mucho. Bataraz es muy joven como grupo, vamos a cumplir tres años dentro de poco, pero a cuatro meses de comenzar, mandamos un demo al Fondo Nacional de las Artes y ganamos la oportunidad de grabar nuestro primer compacto; a los ocho meses estábamos nominados a los Premios Gardel y ganamos dos. Ir a mostrar nuestro trabajo a Neuquén es muy valioso en lo personal, es proponer a las personas que allí dejé hace casi diez años, qué estoy haciendo y defendiendo ahora. Vamos a hacer 15 o 16 temas, incluyendo los nuevos que serán parte de la próxima grabación. Todo será novedoso, aún para alguien que haya escuchado el disco.

-¿Tu padre y tu tío, van a estar?

-Van estar, sí. También es mostrárselo a ellos, por sobre todas las cosas, puesto que me formé con ambos, y a un montón de músicos amigos que fueron parte de mi formación. Como bien dijiste, no es una cancha neutral, por esta precisa razón. Dicho desde un lugar humano, para nada egocéntrico, tengo muchas ganas de que un montón de gente que quiero, vea el trabajo que he hecho y estoy haciendo en Buenos Aires, que la distancia impide hacerlo con mayor frecuencia.

Eduardo Rouillet


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