«El juicio por la avalancha será una bisagra histórica»
Lo aseguró el especialista en seguridad en actividades en la naturaleza, Gabriel Andreu.
SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- El especialista en seguridad y gestión de riesgo en actividades en la naturaleza, Gabriel Andreu, advirtió que el tribunal a cargo de juzgar lo ocurrido en la avalancha del cerro Ventana «tiene una enorme responsabilidad, porque va a sentar jurisprudencia».
Dijo que el juicio en el que está imputado por homicidio culposo el guía de montaña Andrés Lamuniere, constituye «una bisagra histórica». Luego de escuchar varias audiencias admitió cierta preocupación porque «hay muchos pensamientos enfrentados, incluso entre los expertos».
Esa variedad de enfoques impide presumir cuál será la decisión final de los jueces y obliga a repensar el dictamen unificado que firmaron los cinco peritos convocados durante la instrucción.
Andreu es director de Fomento Deportivo de la Secretaría de Deportes de la Nación (un cargo al que accedió por concurso) y también se desempeña como docente de la licenciatura de Actividad Física y Deportes en la Universidad de Flores.
En 1986 fue el primero en organizar salidas a la montaña en invierno con estudiantes de Educación Física de distintos institutos de Buenos Aires. Dictó además numerosos cursos sobre prevención del riesgo en actividades en la naturaleza.
En su opinión, el juicio por la tragedia del Ventana no tiene antecedentes en el país y la jurisprudencia que imponga «va a ser muy importante porque no hay que cerrar los ojos: la gente seguirá saliendo a la montaña y haciendo deportes de riesgo. Cada vez más. También es seguro que seguirá habiendo accidentes».
Apreció que si el tribunal que el jueves próximo comenzará a escuchar los alegatos analiza el episodio de la avalancha como un accidente de tránsito, «se perderá u montón de variables».
Observó que la situación de una travesía de montaña no es equiparable a circular por una calle urbana, fundamentalmente porque no existen protocolos de seguridad claros y expresos. «La ciudad está toda protocolizada y aun así mueren 30 personas por día en accidentes», observó Andreu.
Según su criterio, Lamuniere «tomó una decisión convencido de que hacía lo más conveniente y si hubiese dudado seguramente variaba el recorrido». También defendió la idea de hacer salidas de montaña en invierno, porque «los riesgos son equivalentes» con una salida de verano.
«Si hoy juzgamos a Lamuniere por el resultado es indudable que se equivocó, pero los resultados no siempre son coherentes con la gestión previa -dijo Andreu-. De otro modo no se explicaría que haya cientos de guías que caminan por la montaña y cometen errores pero no pasa nada». El especialista lamentó que la universidad no haya elaborado sus protocolos de seguridad antes del accidente.