El martes se definirá si la causa por el asesinato de Atahualpa queda impune
En el 2014 fueron liberados los tres imputados.
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VIEDMA (AV).- Esta semana la Justicia definirá si el homicidio del joven Atahualpa Martínez, ocurrido en junio de 2008, quedará impune.
El Superior Tribunal de Justicia (STJ) citó para este martes a las 9, a la audiencia para analizar el recurso de casación presentado por el Fiscal de Cámara, Fabricio Brogna López, contra la sentencia absolutoria dictada por la Sala A de la Cámara en lo Criminal de Viedma el 23 de octubre de 2014.
La casación fue elevada a los pocos días de leído el fallo en el que el Tribunal integrado por Juan Bernardi, Eduardo Roumec y Rolando Gaitán anuló el allanamiento donde fue secuestrada la principal prueba: la campera con una mancha de sangre de Atahualpa que estaba en la casa de Carrasco y que testigos señalaron lo vieron con ella a Morales Toledo, antes del hecho.
Los tres imputados, Belén Barrientos de 32 años, Carlos Morales Toledo de 45 y Felipe Carrasco de 47, fueron absueltos del delito de “homicidio” por el cual habían sido procesados pero para quienes el Fiscal de Cámara pidió entre 15 y 17 años de prisión por “homicidio calificado” por el uso de arma de fuego.
De ser confirmada la sentencia, no sólo quedará impune el homicidio sino también sin efecto el dictamen de la Comisión Legislativa sobre el hecho que manifestó la necesidad de seguir investigando con la producción de más pruebas como un estudio sobre rozamiento sobre la campera que permitiría establecer quién la usó regularmente.
Esa alternativa sólo será posible en un nuevo juicio, siempre que lo disponga el STJ si hace lugar al pedido Brogna López.
El Fiscal atacó la sentencia absolutoria por falta de fundamentamentación legal, arbitraria, por incluir jurisprudencia que no se aplica al caso y por anular la prueba principal sin estar fundada “ni por los hechos ni en derecho”.
Destacó que hasta el mismo “imputado Carrasco reconoció que la campera estaba en su casa” y en la que una pericia de ADN “nos indica que tenía sangre de la víctima y probablemente también de Morales Toledo”.
En el recurso el fiscal reiteró lo sostenido en su alegato que “según la prueba reunida Atahualpa, probablemente ebrio, decidió retirarse del local Miloca donde se encontraba con su amigo Guaquinchay… Inmediatamente después se encontró con los imputados que acometieron contra su vida causándole las heridas de bala que lo llevaron a la muerte, para luego desprenderse del cadáver en una zona donde más tarde fue encontrado”.
Agregó que “la herida que recibió Atahualpa y que le causó la muerte es con toda probabilidad fáctica la fuente de la mancha transferida a la campera con ADN de Morales Toledo y en poder de Carrasco”.
Viedma