El neuquino que vive en EE.UU y ya recibió la vacuna Pfizer

Maximiliano Smolkin, que vivió toda su infancia y adolescencia en Neuquén, es médico y trabaja en Dillon, Colorado. Es uno de los argentinos que ya recibió la primera dosis de la vacuna, y desde allí aleja todas las teorías conspirativas y aconseja dársela.

“Me siento seguro poniéndome la vacuna, y no es que los doctores dicen póngansela,y ellos no se la colocan”, afirmó con fuerza y con alegría y desde Estados Unidos, el médico Maximiliano Smolkin (41), que vivió toda su infancia y adolescencia en Neuquén y fue uno de los argentinos que ya recibió la primera dosis de la vacuna Pfizer, una de las que se desarrolló en el mundo contra el coronavirus.


Desde 2007, Maximiliano está en Norteamérica. Vive en Dillon, Colorado, un lugar que le recuerda a San Martín de los Andes.

Es uno de los trabajadores que está en la primera línea contra la pandemia. Contó que es especialista en Medicina Interna IntrahospitalarIa, y que su labor la desempeña en la terapia intensiva y en la planta del hospital de Frisco.

“La vacunación fue el viernes pasado y lo viví contentisimo como todos mis compañeros de trabajo porque estamos conviviendo con el covid todos los días y con casos severos.Vemos gente morirse en frente nuestro de covid y la vacuna es algo que esperamos tanto”, recalcó.
Al mismo tiempo, con desazón señaló que le genera “mucha tristeza que ya haya gente hablando en contra de la vacuna, y creando teorías confabulatorias y generandomucha desinformación, lo que hace que mucha gente empiece a dudar”.


El neuquino también relató cómo fue el momento en que fue vacunado:
“Una vez que te inyectan la vacuna en el brazo te quedás sentado ahí de 15 a 20 minutos para monitorearse que no tengas ningún efecto adverso grave que fue el que se ha visto en un par de personas de Reino Unido y Alaska, que tuvieron shock anafiláctico, que es una reacción alérgica severa. Fueron igualmente unas 5 personas en más de 50 mil qué se vacunaron ese día en esos países”, dijo.
Comentó que en su caso no tuvo ningún efecto secundario. “No me dolió la cabeza, no tuve fiebre, no tuve fatiga, ni nada de eso. El brazo al otro día siguiente, me dolió un poquito, pero como cualquier vacuna. Nada fuera de lo normal”, relató.

El paisaje que lo rodea donde vive ahora le recuerda San Martín de los Andes.


En tres semanas, al igual que su señora que también es profesional de salud, recibirá la segunda dosis. “Estás inmune después de recibir la segunda dosis. Hasta tanto tenemos que seguir con el uso de las máscaras, lavado de mano frecuente y el distanciamiento social”, expuso..
Expresó que al recibirse la vacuna en un centro de salud, en caso de ser necesario “se puede actuar rápidamente y reconocer los síntomas del shock anafiláctico inmediatamente y poder tratarlo”. Igual resaltó que es algo que ocurrió en muy bajas proporciones y que fue en pacientes que ya habían presentado esa reacción con otras vacunas.

“La vacunación fue el viernes pasado y lo viví contentisimo como todos mis compañeros de trabajo”, asegura Smolkin.

Durante la conversación, insistió en la importancia de lo vacunación para generar la inmunidad de rebaño y repasó la situación que hubo en el país. “Al principio una ola con muchas internaciones, mucha gente en terapia intensiva, entubada. Después la gente empezó a respetar un poco más las normas de distanciamiento social, lavado de manos y mascarilla y se aplanó la curva, y tuvimos menos internaciones”, contextualizó.
Pero marcó que hace más de un mes empezó una segunda ola con más gente enferma, los hospitales llenándose y “gente muriendo o requiriendo respiración asistida”.


Datos

* Ya se aplicó la primera dosis en más de medio millón de norteamericanos de la vacuna de Pfizer que utiliza una técnica innovadora.
* Los grupos prioritarios e o fueron personal sanitario, de emergencias y los que se encontraban en las residencias de ancianos.
* “Se genera inmunidad al inyectar el ARN mensajero, que codifica para la Proteína S. Hace que nuestro cuerpo codifique para formar una proteína muy similar a la que tiene el coronavirus afuera. O sea el cuerpo con el ARN mensajero hace una copia de algo muy parecido y lo expone a nuestro cuerpo para que se acostumbre, lo vea y lo reconozca y de esa manera se genera anticuerpo.”, explicó el médico Maximiliano Smolkin.
* No es un método por el que se inyecta un virus vivo o atenuado.


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