El Papa pidió por los conflictos en el mundo árabe y África

Benedicto XVI lamentó las muertes por la violencia en Siria y otros países y criticó la “sociedad de consumo”.

Por Redacción

AP

ROMA (AFP).- Millones de cristianos celebraron la Navidad en el mundo entero el domingo, día del tradicional mensaje papal “urbi et orbi”, marcado no obstante por varios atentados en Nigeria (ver página 22) En un día soleado, con temperaturas relativamente elevadas para esta época del invierno europeo, decenas de miles de personas de numerosos países aclamaron ayer al pontífice, al grito de “¡Viva el Papa!” o “¡Benedetto!” (Benedicto en italiano) en la plaza San Pedro del Vaticano. El pontífice, de 84 años de edad, pronunció su mensaje sentado en un balcón que da a la plaza. Durante la ceremonia, Benedicto XVI deseó a quienes lo escuchaban la “feliz Navidad” en 65 idiomas. El sábado por la noche, durante la misa del gallo, Benedicto XVI había exhortado a abandonar los “destellos” de la sociedad de consumo y “la soberbia” de la razón “liberal” para dejarse seducir por la humildad y el mensaje pacifista de Jesús. “Que el Señor (…) socorra a la humanidad afligida por tantos conflictos que todavía hoy ensangrientan el planeta”, por ejemplo “alentando a la reanudación del diálogo entre israelíes y palestinos”, dijo el Papa este domingo. También rogó a Dios que “haga cesar la violencia en Siria, donde ya se ha derramado tanta sangre”, dijo el Papa, quien también lanzó un nuevo llamado a la “solidaridad” con los pueblos del Cuerno de África. El pontífice no se refirió a Nigeria, pero el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, estimó que el más mortífero de estos atentados, “precisamente el día de Navidad (…), busca suscitar y alimentar más aún el odio y la confusión”. En Filipinas, único país cristiano de Asia, junto con Timor Oriental, donde un temporal dejó 2.000 muertos y desaparecidos a mediados de diciembre, decenas de miles de personas pasaron Navidad en centros de acogida. En Belén, monseñor Fuad Twal, de 71 años , ofició la misa en la iglesia de Santa Catalina, al lado de la basílica de la Natividad, en presencia del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, y de miles de fieles.