“El precio del poder”

Por Redacción

Cuando era muy joven mi padre, un peronista de la primera hora como le gustaba hacerse llamar, participó activamente en política hasta llegar a ser secretario de Economía y Hacienda de la Municipalidad de Bahía Blanca. En ese momento el señor Eugenio Martínez era el intendente de esa ciudad y fue derrocado por el golpe militar del 76. Mi padre tenía, cuando entró a la política activa, tres negocios de ropa de niños y Eugenio Martínez tenía un campo, una avioneta, autos, vacas… Eugenio perdió todo, mi padre dos negocios. Es que yo escuchaba: hay que hacer una reunión con los compañeros… y allí iban a poner de su bolsillo. El precio de la política se llevaba sus activos económicos, sin embargo ambos murieron hablando y haciendo política, ya que eso es lo que les apasionaba. Hoy el precio del poder encauza a casi todos en una lógica totalmente opuesta. Hoy la mayoría de quienes están en política tienen objetivos económicos que contradicen casi siempre los objetivos ideológicos a los que dicen representar. Quienes pensaban como mi padre, y muchos otros, están agazapados, ya que han sido alejados de las estructuras partidarias modernas que se mueven alrededor del queso, y estos ratones hambrientos no saben otra cosa que comer y comer hasta reventar. Es triste, pero la realidad indica que son muy pocos los que trabajan para el pueblo; la mayoría encuentra en la política una salida laboral o de reencuentro con su profesión, ya que no hay que olvidar también que muchos profesionales pueden hacerse llamar doctor, contador, arquitecto, ingeniero, o como usted quiera, y en el ámbito de su profesión no son tenidos en cuenta por su incapacidad o mal desempeño. Todo eso ocurre hoy como ocurría antes también. Pero no quiero desviarme de lo que me preocupa y que creo debería preocuparnos a todos y es el precio del poder. ¿Qué precio deberemos pagar los barilochenses por esta última andanza política? ¿Entendemos que ahora hay que gastar de nuestras magras arcas $ 3 millones para decir si Goye sí o Goye no? Con $ 3 millones en las juntas vecinales podríamos hacer mucho bien a tantísima cantidad de vecinos, pero quieren extender esta pelea buscando antes de irse el último rédito económico que la política les puede dejar, porque ¿saben una cosa?: yo he visto personalmente como muchos festejaban después de la derrota electoral pasada. ¿Cómo se puede festejar una derrota ?… Muy simple, festejaban haber cobrado por la venta de sus almas y de sus votos. Esto sigue pasando aun hoy y es ese precio del poder lo que más me indigna… la corrupción que sigue enquistada y a la cual ven como la única manera de hacer política. Me dan asco… me dan mucho asco. Mi esperanza es que los agazapados y honestos lleguen algún día a manejar la cosa pública. Jorge L. Fernández Avello, DNI 12.862.056 Bariloche

Jorge L. Fernández Avello, DNI 12.862.056 Bariloche