En Bariloche se quejan de los privilegios de CALF

El presidente de la CEB, Carlos Aristegui, dijo que la condonación de deuda a la cooperativa de Neuquén "es la injusticia en estado puro" de la secretaría de Energía de Nación que conduce Darío Martínez.

La Cooperativa de Electricidad Bariloche lleva ya varios meses a la espera de cerrar un acuerdo con la secretaría de Energía de Nación para obtener una quita en los pagos a la mayorista Cammesa a cambio de mantener congelada la tarifa a sus propios usuarios. Ese acuerdo lo obtuvo anteayer CALF, en Neuquén.

Sumada a la falta de respuesta del organismo que conduce Darío Martínez, cayó como una bomba la novedad sobre el acuerdo que alcanzó la cooperativa CALF (que presta el servicio en la capital neuquina) para refinanciar su propia deuda por las compras a Cammesa con una quita de casi 1.000 millones de pesos.

“Es el reino del revés”, dijo el presidente de la CEB, Carlos Aristegui. Se quejó por los largos silencios, los pedidos de nueva documentación y otras dilaciones a las que los somete Energía y consideró que el beneficio otorgado a CALF y a otras empresas con grandes deudas acumuladas “es la injusticia en estado puro”.

El caso de la CEB es distinto, porque mantiene sus pagos al día con Cammesa, que le demandan desembolsos de unos 85 millones de pesos mensuales.

El gobierno nacional previó en el presupuesto 2021 una línea de subsidios para las prestadoras eléctricas que pagan en término (son unas pocas en todo el país), que accederían a una quita del 30% en las facturas, durante un año, a cambio de mantener sus tarifas inmóviles. Para la cooperativa barilochense representaría un ahorro de 25 millones mensuales.

Para las deudoras como CALF se propusieron planes de refinanciamiento como el acordado en estos días. Según lo publicado ayer en RÍO NEGRO, la empresa neuquina llegó a acumular una deuda de 2.200 millones de pesos y accedió a una “reestructuración” que incluye una condonación de 917 millones (el 40% del total) y un plan de pago a 30 meses por el 60% restante.

Según lo informado, CALF accedió a un plan más beneficioso que otras distribuidoras por tratarse de una cooperativa. Pero la CEB hasta ahora no logró un trato equivalente.

Aristegui dijo que la distribuidora a su cargo “pagó en tiempo y forma, con gran esfuerzo”, las facturas por compra de energía y la postergación que sufre en relación al plan anunciado “no es en contra de la CEB sino de todos los barilochenses”.

Se quejó de que “la prioridad, al parecer, es premiar al incumplidor” y diferenció la conducta seguida por la CEB de otras prestadoras “que le cobran a los usuarios y se quedan con la plata que es para Cammesa”.

Aristegui entendió que “el mensaje (del gobierno nacional) es horrible” y dijo que en el cuerpo de conducción de la CEB decidieron darse un plazo para decidir si reactivan el proceso de revisión tarifaria con la provincia, que quedó paralizado hace ya cuatro meses a la espera de los beneficios prometidos por Nación. Afirmó que podrían retomar ese camino a partir de la próxima reunión del Consejo de Administración, programada para septiembre.

“Estamos como el hámster, dando vueltas en la ruedita” dijo Aristegui. Señaló que “la Cooperativa evidentemente en esto está sola, porque hay senadores, diputados, legisladores provinciales que representan a Bariloche podrían ocuparse del tema, pero no hubo gestión alguna”.

Dijo que la sugerencia desde el Estado nacional “parece ser ´no pagués, que te va a ir mejor´. Porque hay varios a los que les ha salido bastante bien”.

Según Aristegui, la situación económica de la CEB es cada vez más compleja y necesitan una respuesta urgente. Aun así, no dejaron de cumplir mes a mes con los pagos a Cammesa. “A cada uno que le explicamos como es ésto nos termina diciendo ´no paguen más´ -reconoció-. Pero la idea siempre fue cumplir y por ahora no nos apartamos”.


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