En Salud no tienen datos de daños en fetos por plaguicidas
En Viedma, dicen que no tienen datos suficientes sobre los criterios utilizados por las investigadoras. En Maternidad e Infancia afirman que los hospitales no les envían esa información.
En el Ministerio de Salud Pública de Río Negro expresaron cautela para opinar respecto de la incidencia de los plaguicidas en el embarazo, que reveló un estudio realizado por investigadoras de las Universidades Nacionales del Comahue y Buenos Aires. Las especialistas consultadas en Viedma sostuvieron que no cuentan con los datos suficientes que arrojó la investigación como para emitir una opinión acabada.
Si bien elogiaron el profuso estudio, uno de los puntos que les impide emitir un dictamen es que “no podemos ver (desde la información periodística) qué criterios se adoptaron para la selección de casos y cómo se midieron”.
Las expertas del Área de Maternidad e Infancia observaron que además “se tendría que ver en esas situaciones los motivos reales del bajo peso” en virtud de que al área central no llega este tipo de información desde los hospitales.
Por otra parte, uno de los inconvenientes que se presenta en esa cartera, es que no cuenta en el área de Salud Ambiental un “cromatógrafo gaseoso” que puede medir plaguicidas en alimentos. Sin embargo esos aparatos si están en facultades de la Universidad Nacional del Comahue y en el ámbito privado en las dependencias que el Centro de Investigación y Asistencia Técnica a la Industria (Ciati) tiene en Villa Regina.
Para qué sirve
El cromatógrafo sirve para aplicar una metodología altamente efectiva y permite una amplia gama de posibilidades para la química analítica en compuestos orgánicos.
En el mercado, un cromatógrafo cuesta entre 80.000 y 350.000 dólares.
Su sensibilidad de evaluación puede incluso detectar microgramos del analito si está bien montado. La cuantificación se basa en cálculos del área bajo la curva que es proporcional a la concentración del analito, un término utilizado sobre todo en la química analítica y pruebas químicas donde hace referencia a una sustancia, la cual puede ser un ion, un elemento, o incluso un compuesto determinado, que posee un interés en la evaluación.
La secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Dina Migani, indicó a “Río Negro” que el organismo a su cargo es autoridad de aplicación compartida con el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (Magyp) de la provincia de Río Negro en el uso y aplicación de agroquímicos, y el tratamiento de los residuos y envases usados.
Indicó que esa Secretaría se ocupa solamente de la educación ambiental del uso de agroquímicos y buenas prácticas agrícolas en relación a su aplicación, y la recolección de los envases de agroquímicos usados a los cuales se ha aplicado el triple lavado.
Migani agregó que el organismo de control ambiental realiza dos campañas al año de envases de agroquímicos con el triple lavado y se encarga de trasladarlos a los lugares de tratamiento.
En Salud Ambiental dicen que no tienen un cromatógrafo gaseoso, que puede medir plaguicidas en alimentos, pero sí los hay en la UNC y el Ciati.
“La Secretaría se ocupa solamente de la educación ambiental del uso de agroquímicos y buenas prácticas agrícolas”.
Dina Migani, secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable.
Lo que cuesta
La investigación que hicieron científicas en la región
El estudio realizado por investigadoras de las Universidades Nacional del Comahue y de Buenos Aires concluyó que la exposición residencial a plaguicidas en el área rural tiene impacto sobre los embarazos en el tercer mes de gestación.
Hay una disminución del peso del neonato, una alteración, la fragilidad de los glóbulos rojos y disminución de la actividad de defensa antioxidante de estas células y daño en el ADN de los linfocitos en los grupos rurales expuestos ambientalmente.
El estudio acaba de publicarse en la revista científica Environmental Science and Pollution Research y lo firman, la bióloga y docente universitaria cipoleña María Martha Quintana; María Gabriela Rovedatti, investigadora de la Universidad Nacional de Buenos Aires, codirectora de la investigación; y Berta Vera, Gladis Magnarelli y Natalia Guiñazú, investigadoras de la Universidad Nacional del Comahue.
Datos
- En Salud Ambiental dicen que no tienen un cromatógrafo gaseoso, que puede medir plaguicidas en alimentos, pero sí los hay en la UNC y el Ciati.
- “La Secretaría se ocupa solamente de la educación ambiental del uso de agroquímicos y buenas prácticas agrícolas”.
- 350.000
- Dólares es el valor del cromatógrafo
- científicamente más desarrollado que existe en la actualidad en el mercado.
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