Energía eléctrica: un bien preciado

Por Francisco Zambón

Una de las principales estrategias de desarrollo del gobierno de la provincia del Neuquén consiste en propiciar la igualdad de oportunidades para toda la ciudadanía, independientemente del lugar que haya elegido para afincarse, formar su familia, criar sus hijos y pasar sus días.


Uno de los elementos necesarios para el confort y el desarrollo, sin discusiones, es la energía eléctrica. Sin electricidad no tenemos iluminación artificial, no podemos bombear agua, no funcionan motores que mueven las fábricas o los medios de elevación, no hay refrigeración y -a veces- tampoco calefacción, no hay televisión ni internet, entre otras cosas. En estos tiempos de pandemia, donde lo virtual se ha vuelto una nueva normalidad, se ha demostrado que la disponibilidad de electricidad resulta -más que nunca- indispensable.


Para ello, en la provincia contamos con un organismo público como el Ente Provincial de Energía del Neuquén (EPEN) que, desde su creación, en 1981, viene desarrollando distintas estrategias para cumplir con la premisa de llegar a cada habitante de la provincia con energía eléctrica.


En este sentido, se han desarrollado cientos de kilómetros de líneas de alta, media y baja tensión y se han instalado miles de transformadores en toda la provincia. En aquellos lugares donde por la distancia no se ha llegado con las líneas eléctricas, se genera localmente con motores a gas o gas oil. Y allí donde el acceso o las condiciones de dispersión de la población, tecnológicas o económicas aún no permiten el desarrollo de redes eléctricas, se instalan paneles solares, dando un servicio básico que permite a nuestros pobladores rurales tener una mejor calidad de vida. En la actualidad, se cuenta con algo más de 2.600 instalaciones fotovoltaicas aisladas.


Esta organización permanece en la órbita del Estado provincial, quedó a salvo de la ola privatizadora que se encaró a nivel nacional a partir de la década de los noventa del siglo XX, no sin esfuerzo y gracias al compromiso de sus trabajadores y la gran mayoría de la sociedad neuquina, que supo entender la relevancia de tener una herramienta de desarrollo a su servicio.


Sin dudas el capital más preciado del EPEN es su personal. Para los trabajadores y trabajadoras del Ente brindar el servicio, sea en Centenario, San Martín de los Andes o un paraje como Colo Michi-Có en el norte neuquino o Villa Puente Picún, tiene la misma jerarquía. No importan las distancias ni las condiciones climáticas. Podemos verlos muchas veces con la nieve a la cintura reparando una línea, llegando a lomo de caballo o mula a atender un poblador rural, o cruzando un lago en lancha para reparar una antena o un puesto de Parques Nacionales o Gendarmería.


El EPEN es el responsable del ciento por ciento del abastecimiento eléctrico de la provincia, ya sea de manera directa a sus más de 98.000 usuarios, o entregando la energía a grandes consumidores o a las cooperativas que distribuyen en las principales ciudades de la provincia. Y se mantiene a la vanguardia de los avances tecnológicos para brindar cada día un mejor servicio, haciendo honor a los sueños de quienes han integrado su personal, en más de 40 años de vida.

* Presidente del Directorio del EPEN


Una de las principales estrategias de desarrollo del gobierno de la provincia del Neuquén consiste en propiciar la igualdad de oportunidades para toda la ciudadanía, independientemente del lugar que haya elegido para afincarse, formar su familia, criar sus hijos y pasar sus días.

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