Adaptarse a la Cuenca: la historia del Clúster Vaca Muerta, el espacio que impulsa a las pymes en la región
El espacio surgió hace casi ocho años, y hoy acompaña a más de 120 las empresas que integran el ecosistema de una Cuenca Neuquina que no para de crecer.
Neuquén es una provincia históricamente petrolera, pero el desarrollo de Vaca Muerta y el impulso de la producción no convencional de petróleo y gas les planteó a las pymes de la región el desafío de adaptarse frente a las demandas a futuro. En ese escenario fue que hace casi ocho años se formalizó el Clúster Vaca Muerta, con el fin de agrupar y acompañar a las empresas que integran el ecosistema de la Cuenca Neuquina.
La iniciativa se venía gestando hace tiempo, cuando varias pymes se encontraban en distintas ferias internacionales promovidas por el centro PyME-ADENEU. A partir de esos encuentros, las empresas «empezaron a aglutinarse, a conocerse, a encontrar desafíos comunes», recordó uno de los referentes del espacio, Gabriel Di Prinzio, en diálogo con EnergíaON.
Finalmente, el Clúster Vaca Muerta fue oficializado por el gobierno de Neuquén en junio de 2018, mediante el decreto provincial 966, que además designó al Centro PyME-ADENEU como su articulador. En sus comienzos, alrededor de 60 empresas integraban la asociación, y esa cifra se duplicó hasta llegar a las más de 120 pymes en el presente.
Acompañar a las pymes en medio del boom del no convencional
La finalidad de la iniciativa es crear un espacio donde las empresas puedan mejorar temas relacionados a su competitividad, la gestión de su innovación, la profesionalización y la mejora de ciertos procesos, según explicó el referente. Además, el clúster también está integrado a otros actores del sistema de ciencia y técnica, como las universidades, el INTI, o centros de desarrollo y de investigación.
«En ese momento los clústeres estaban muy en auge, había y hay iniciativas similares en el país y en el mundo», señaló Di Prinzio. Según relató, más allá de destacar casos como el de Permian en Estados Unidos, tuvieron contacto con clústeres, como por ejemplo en Santa Fe y Nuevo León (México).
Estos casos les funcionó como referencia para la decisión que tomaron en 2020, que consistió en repensar el Clúster Vaca Muerta para lograr la profesionalización del espacio. De esa manera es que se formó una propia comisión directiva liderada por seis de las empresas que integran el clúster, junto con el centro PyME-ADENEU.

Respecto al panorama del sector cuando comenzó el desarrollo no convencional de la Cuenca Neuquina, Di Prinzio explicó que los primeros trabajos requirieron de una fuerte inversión por parte de las operadoras, en el sentido de ganar en la curva de aprendizaje, y toda la cadena de valor tuvo que adaptarse para el no convencional.
Entonces, las empresas a partir de eso fueron adaptándose: «El proceso fue necesitando que se acompañe y la demanda era mejorar, trabajar en la competitividad y optimizar costos«, señaló.
En ese sentido, destacó el conocimiento de las empresas en el sector. «Las pymes tienen una antigüedad importante y conocen la industria. Neuquén tiene más de 100 años de historia en el oil&gas, con lo cual, si ves el promedio de empresas que componen el clúster, la mayoría supera los 10 años o más».
Los tres ejes del Clúster Vaca Muerta
Respecto a las funciones de la asociación, aclaró que «no es una cámara empresaria, que tiene otra agenda: el clúster lo que busca es el desarrollo de todo un ecosistema y una cadena de valor en particular, que en este caso es la del petróleo y el gas».
«Es por eso que el estado provincial en su momento impulsó dos grandes proyectos, uno fue la FECENE (Federación de Cámaras del Sector Energético), como un espacio gremial empresario, donde las cámaras referentes del sector trabajen en conjunto y plantean las problemáticas unificadas, y el Clúster Vaca Muerta, como un espacio donde las empresas puedan desarrollar esa agenda”, diferenció.
«El proceso fue necesitando que se acompañe y la demanda era mejorar, trabajar en la competitividad y optimizar costos».
Gabriel Di Prinzio, referente del Clúster Vaca Muerta.
Por otra parte, acerca de qué manera el Clúster Vaca Muerta acompaña a las pymes en la región, Di Prinzio indicó que la asociación sigue tres ejes principales: promover el asociativismo y el trabajo en conjunto; impulsar la innovación y desarrollo tecnológico; y asegurar la sostenibilidad de sus integrantes.
Aunque la iniciativa surgió en la provincia de Neuquén, la cuenca no respeta los límites territoriales, por lo que el clúster también incluye a aquellas empresas de Río Negro y Mendoza que son parte de la cadena de valor y que encuentren cerca de la formación, como máximo a un radio de 50 kilómetros-. «Lo que buscamos es tener esa mirada de cuenca, (por eso) es que se abrieron esos límites para las empresas. Pero siempre una mirada local y de desarrollo del ecosistema de las pymes de acá«, añadió.
Los desafíos y expectativas por el futuro de la Cuenca Neuquina
“Yo creo que el clúster hoy es un ecosistema que es conocido en Neuquén y fuera de Neuquén como el espacio donde las empresas pueden generar networking entre ellas de manera continua”, expresó el referente respecto a cómo se encuentra posicionada la asociación en la actualidad.
En números
- 120
- Son las empresas que integran el clúster en la actualidad. La comisión directiva es liderada por seis de ellas junto con el centro PyME-ADENEU.
Sin embargo, aclaró que “todo organismo va madurando, evolucionando y sosteniéndose en el tiempo. Creo que ahí va el desafío que tiene el clúster en el mediano y largo plazo: seguir siendo un espacio donde las empresas participen y sientan que resuelven los problemas que tienen”.
En un contexto donde Vaca Muerta parece acostumbrarse a romper récords de producción, esta iniciativa se plantea el objetivo de acompañar a las empresas, que tienen una forma de trabajar que se va adaptando a la demanda futura.
«Las operaciones están cambiando, la industria cambia, y tenemos el desafío de estar trabajando estos temas que están en la agenda y anticiparnos a las demandas de acá al futuro«, concluyó Di Prinzio.
Neuquén es una provincia históricamente petrolera, pero el desarrollo de Vaca Muerta y el impulso de la producción no convencional de petróleo y gas les planteó a las pymes de la región el desafío de adaptarse frente a las demandas a futuro. En ese escenario fue que hace casi ocho años se formalizó el Clúster Vaca Muerta, con el fin de agrupar y acompañar a las empresas que integran el ecosistema de la Cuenca Neuquina.
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