Exclusiva: TanGo comenzó a perforar sus primeros pozos hacia Vaca Muerta en Río Negro
El CEO de la compañía, Pablo Iuliano, confirmó a EnergíaON que arrancó la campaña de dos pozos piloto en Charco del Palenque. Con los resultados buscará validar un hub de 250 locaciones y presentarlo al RIGI.
La petrolera TanGo Energy dio un paso clave en su estrategia: inició la perforación de los primeros dos pozos con destino a Vaca Muerta en la provincia de Río Negro. La operadora, que acaba de cumplir su primer año de gestión, busca testear el potencial de la formación fuera de su zona central y validar un desarrollo de 250 posiciones para perforar.
El anuncio lo hizo su CEO, Pablo Iuliano, en una entrevista con el ciclo EnergíaON Streaming del diario Río Negro. «Esto es primicia, estamos empezando a perforar los primeros metros del primer pozo de TanGo en Río Negro, precisamente este martes», afirmó el ejecutivo. Y agregó: «Muy contentos con eso, con mucha expectativa. Creemos que hay una gran oportunidad de desriskear Vaca Muerta en esta zona».
TanGo tomó los activos que pertenecían a Petrolera Aconcagua Energía. Iuliano reconoció que la compañía no está todavía en el radar de muchos, aunque su equipo tiene recorrido: «Somos nuevitos, aunque ya llevamos unos cuantos años en la industria y la mayoría peinamos unas cuantas canas».
Al hacer el balance, destacó el trabajo en el convencional, donde el objetivo desde el primer día fue revertir el declino: «Prácticamente no hemos declinado en un año, con lo cual estamos produciendo casi un 10% más de lo que veníamos produciendo hace un año atrás».
Como los campos maduros caen naturalmente, explicó, el crecimiento real es todavía mayor, un resultado que atribuyó a «un equipo de profesionales muy capacitados, con el ojo muy entrenado en este tipo de activos».
Charco del Palenque: dos pilotos en la frontera de Vaca Muerta
El objetivo de TanGo al llegar, explicó Iuliano, fue moverse hacia los bordes de la formación: «Uno de los objetivos que nos propusimos fue empezar a trabajar en la zona más de frontera de Vaca Muerta, entrando en la provincia de Río Negro, no en la zona central que ya conocemos».
La compañía tiene en cartera más de 300.000 acres concesionados con potencial no convencional, repartidos entre Río Negro, Neuquén y Mendoza, y arrancó por el bloque rionegrino Charco del Palenque.
Los dos primeros pozos son pilotos, diseñados para entender la productividad y el comportamiento de la fractura y del pozo durante la perforación. El CEO reconoció que la formación tiene menor espesor que en el centro de cuenca, pero descartó que eso limite el resultado.

"Eso no significa que la productividad de los pozos sea menor. Estamos convencidos de que acá hay un potencial de productividad muy interesante, con pozos de alrededor de un millón de barriles", aseguró.
El diseño sigue el estándar de la industria: «3.500 metros de rama, 54 etapas de fractura, 250 toneladas de arena por cada una de las etapas». Después, con los datos en mano, habrá lugar para el «tuning fino», es decir, definir el mejor diseño de fractura y si conviene mantener esos laterales o acortarlos.
El cronograma prevé fracturar antes de fin de año y poner los pozos en marcha entre el cierre de 2026 y el comienzo de 2027. «No es un capricho de querer hacerlo rápido, es un plan diseñado para obtener los datos necesarios para validar nuestro modelo geológico, lo que esperamos en productividad y la cantidad de posiciones que tenemos para perforar», explicó.
Un hub de 250 locaciones y la mira puesta en el RIGI
Ese modelo es la base del proyecto que TanGo planea presentar ante el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). La iniciativa reúne cuatro áreas colindantes: Charco del Palenque, Jarilla Quemada, Entre Lomas Río Negro y Entre Lomas Neuquén. Jarilla Quemada, ubicada más al este, tiene algo más de riesgo porque allí el espesor sería menor y se tocan «las fronteras de la madurez», según Iuliano.
«Hoy, con la visión que tenemos, tenemos 250 posiciones seguras para perforar. Pero como todo, nunca hay que adelantarse: siempre hay que perforar los pozos, fracturarlos, ponerlos en producción, entender con qué clase de animal nos estamos encontrando», advirtió.
El plan podría sumar una quinta área en Mendoza: Payún Oeste, un bloque de 44.000 acres cercano a la faja plegada y corrida. Iuliano reconoció que esa cercanía puede agregar complejidad, pero sostuvo que hay indicios alentadores: «Hay pozos que han atravesado Vaca Muerta y que han mostrado productividad. Han sido pozos verticales de una o dos fracturas, pero el petróleo está». También mencionó pozos algo más cortos, de 12 o 13 fracturas, en una zona cercana, que consideró «razonablemente buenos». Como en Río Negro, aclaró que el siguiente paso es «hacer los estudios, perforar, poner los pozos en producción y entender qué es lo que tenemos».
Financiamiento y equipos: el desafío de 2028
El proyecto se desarrolla a través del vehículo Unconventional Resources (URSA), que mantiene un joint venture con Vista. Cada una posee el 50% y TanGo opera con mandato de URSA. «Ya tenemos el funding para hacer todo el plan de de-risking de este año y el año que viene», aseguró Iuliano.
Con los resultados de los pilotos, la firma afinará el proyecto, lo presentará al RIGI y buscará capital, ya sea vía equity o deuda. Sin embargo, el mayor desafío es logístico: «Necesitamos, a partir de 2028 o fin de 2027, tener un equipo de perforación ya perforando de manera continua. Y ese creo que es el desafío más grande».
La subsidiaria GoServices no cubrirá esa necesidad. Su equipo de perforación hoy no se usa y la unidad se reenfoca en negocios «con más ingeniería, con más tecnología», como workover, pulling y reactivación de pozos. «GoServices no tiene escala para ser una perforadora», admitió, ya que para operar en Vaca Muerta hacen falta entre cuatro y seis equipos. Sobre la cadena de suministros se mostró optimista: «En la medida que hay trabajo y demanda de trabajo, los recursos aparecen. Ya pasó en el pasado».
Lo viejo rinde: más de 100 pozos reactivados
La reactivación de pozos inactivos fue uno de los ejes de ese trabajo. Al asumir, la empresa recibió un parque de pozos parados muy grande: «Claramente teníamos más de 600 pozos parados. Ahí había una oportunidad». Luego precisó: «De esos 600 identificamos cerca de 180 pozos con potencial extractivo, es decir, que aún les queda petróleo y que aún pueden agregar valor».
El régimen diferencial que Río Negro estableció para campos maduros aceleró el plan. «Nos ayudó a poder reactivar más pozos de los que teníamos previstos. Ya llevamos 100 pozos puestos en marcha y nuestro objetivo es llegar a los 180», sostuvo.
En estos yacimientos, la reactivación le gana por goleada a la perforación de pozos nuevos. «La rentabilidad de una reactivación de pozo o de un workover versus un pozo nuevo no compite», remarcó Iuliano, y habló de tasas de retorno «por arriba del 30%». Aun así, la empresa sigue estudiando la apertura de nuevas capas y proyectos de recuperación secundaria, y no descarta la terciaria «más adelante».
Sobre el escenario de precios altos, el CEO aclaró que es «la única variable que no manejamos», pero puso el foco en la razón del incremento. «La seguridad del abastecimiento de una zona que no tiene conflictos pasa a ser preponderante para los países centrales y esa es una gran oportunidad para Argentina, y sobre todo para Vaca Muerta», señaló, en referencia a lo ocurrido en Medio Oriente.
Comentarios