Autómata Personal: cómo hacer música del futuro con sonidos del pasado

Influenciada por el pop argentino de los 80, esta banda neuquina cerró un interesante 2021 con su primer disco hecho realidad y transita los primeros momentos de 2022 con shows en Neuquén y en Festilagos en Villa La Angostura a fin de mes.





– Hagamos un disco 

– ¿Cuánto tenemos? 

– Tenemos. 

Pusieron toda la plata que tenían sobre una mesa y tomaron una decisión, esa decisión, la de hacer un disco, el primero de Autómata Personal. 

Aunque formada a comienzos de 2018, sus integrantes ya se conocían de mucho antes. Amigos desde la infancia y la adolescencia, Frano Galván (bajo y voces), Jordan Forth (teclados, guitarras y voces), Agustín Narambuena (guitarras) y Agustín Inda (baterías y samplepad) plantaron bandera del indie neuquino con un pop rock que remite sin escalas al pop rock argentino de los ‘80. 

Frano Galván, bajo y voces.

A comienzos de 2020, tras su presentación en la Fiesta de la Confluencia y cuando la pandemia era futuro imperfecto, los Autómata Personal decidieron que ya era el momento de grabar si querían expandirse. De aquellas grabaciones surgieron tres singles, “Terraplenes”, “Feroces” y “Umbrales”, y el disco propiamente dicho: “AUPE”, un EP de cuatro canciones, una de las cuales es una reversión acústica de “Terraplenes”, editado a fines de 2021. Este año, la banda volverá a escena el próximo miércoles, a las 22, en Mood; y el último fin de semana de enero serán parte de Festilagos, en Villa La Angostura, donde compartirán escena con Santiago Motorizado, entre otros artistas del indie federal. 

Pero eso será más adelante, por ahora volvamos al disco. “En un principio, empezamos a trabajar alrededor de seis o siete canciones nuestras y, a la hora de grabar, el tema económico siempre resulta determinante. Tomamos tres canciones que nos fueron quedando más una reversión y le dimos forma al disco”, cuenta Frano Galván en un diálogo con RÍO NEGRO.  

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“En la banda componemos los cuatro, tanto la música como las letras, nos da una diversidad dentro de lo poético. Podemos atravesar diversos temas sin ponernos colorados (risas), como así también respecto del sonido pop y pop rock que nos caracteriza”, asume el bajista. 

El sonido de Autómata Personal es, básicamente, el sonido del pop argentino de los 80: mucho Virus, Abuelos de la Nada, GIT. Y generacionalmente lejanos -los autómatas rondan los 30 años-, “son sonidos que nos atraviesan a los cuatro”, afirma Frano.  “Son las músicas que heredamos de nuestros viejos, nos viene de ahí. Después, nosotros aportamos la frescura de nuestra interpretación y de la reinterpretación que aquellos sonidos”.   

Jordán Forth, teclados, guitarras y voces.

La inminente participación de la banda en Festilagos la encuentra en un momento musical muy bueno, según el propio Frano. Tanto en el festival como en el show del próximo miércoles seguirán dándole vivo a las canciones del EP, a los singles que lo precedieron, “además de mostrar algunas de las seis o siete canciones nuevas que serán parte del próximo EP”, dice a modo de adelanto. 

La lista de canciones incluirá también algunos covers como “El probador”, de Virus; y “Guitarras blancas”, de Los Enanitos Verdes”, sin dudas otra marca de época con la que Autómata Personal conecta con natural virtud. 

Agustín Inda, batería y sampled.

Parados en territorio indie, los autómatas conectan con los sonidos de los 80, los refrescan y actualizan con una actitud propio de este tiempo, la indie. Pero, ¿qué es el indie? ¿Qué es el indie para Autómata Personal? «Indie viene de independent: ser independientes de la industria, de los sellos en los términos en que sucede cuando estás dentro de las estructuras, con ciertas exigencias creativas y de marketing. El indie se libera de todo eso», explica Frano. 

Agustín Narambuena, guitarras.

Artistas independientes hay desde hace décadas. Entonces, ¿qué hay de nuevo en ser indie, entonces? Internet, el streaming, la tecnología digital, la desaparición de las disquerías y no estar obligados a encajar en alguna batea, el no rótulo, el no género, pero, sobre todo, o acaso como consecuencia de todo lo dicho, el desprejuicio: el indie es desprejuiciado por naturaleza. «Hay una total libertad para cruzar géneros y compartir ideas con otros artistas que están dentro del indie pero que no tocan lo mismo. Nosotros traemos a la actualidad aquellos sonidos del pop de los 80, mucha guitarra, mucha reverberación», apunta el bajista. 

La estética visual de Autómata Personal también remite a los 80 de acá y en eso tiene mucho que ver Frano. Si bien cada portada fue trabajada por fotógrafos y artistas visuales convocados por la banda para la ocasión, el músico se encarga de delinear cada diseño. Lo mismo que la puesta en vivo.

En un hiato en su vida como músico, Frano se vio en otra vida, por caso estudiar una carrera. Y comenzó la carrera de arquitectura. «Yo me había ido de la música, venía tocando medio solo, me estaba yendo de la posibilidad de ser músico, era un guitarrista de fogón (risas). Venía de no tocar cuando armamos Autómata Personal». 

 

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