Estado Islámico golpeó en Afganistán: 33 muertos

Debate abierto por el retiro de tropas de la OTAN.

Por Redacción

“Afganistán deberá prepararse para un verano sangriento, quizá el más sangriento de los últimos 14 años”, advirtieron especialistas luego del atentado.

JALALABAD, Afganistán (AFP).- El grupo yihadista Estado Islámico (EI) se atribuyó la autoría del atentado suicida que mató ayer a 33 personas en Afganistán, dijo el presidente afgano Ashraf Ghani, en lo que sería el primero de envergadura de dicho grupo en el país. Al menos 33 personas murieron y más de 100 resultaron heridas este sábado en un atentado suicida frente a un banco en Jalalabad, en el este de Afganistán, cerca de la frontera paquistaní, anunciaron las autoridades locales. El kamikaze se hizo estallar frente a una sucursal del Kabul Bank, la principal banca privada del país, donde los funcionarios se disponían a cobrar sus sueldos. “Treinta y tres cuerpos y más de 100 heridos fueron llevados al hospital”, afirmó a la AFP el doctor Najeebulá Kamawal, jefe del centro hospitalario provincial. Los talibanes afganos del mulá Omar, que no suelen reivindicar los atentados con víctimas civiles, niegan tener nada que ver con este ataque. En una llamada telefónica a la AFP, Shahidulá Shahid, un antiguo portavoz de los talibanes paquistaníes del TTP destituido por haber jurado lealtad al EI, reivindicó el atentado. No se ha podido confirmar sus supuestos vínculos con la organización. “¿Quién ha reivindicado este atentado espantoso en Nangarhar hoy? Los talibanes no han reivindicado este atentado, Daesh ha reivindicado el atentado”, declaró posteriormente el presidente afgano, usando el acrónimo árabe del EI, que ha proclamado un “califato” en parte de Siria y de Irak. En los últimos meses las autoridades afganas expresaron el temor de que un número creciente de yihadistas locales integren el EI, ahora que se abre un periodo de incertidumbre con el final de la misión de combate de la OTAN en Afganistán. Pero los observadores sospechan que las autoridades quieren abultar la importancia del EI en el país para tener acceso a más ayudas de los países occidentales y atraer la atención de la comunidad internacional sobre Afganistán en momentos en que la OTAN reduce su presencia. “La presencia aquí del EI nunca ha sido confirmada realmente y debemos ser prudentes con la reivindicaciones hechas en su nombre”, declaró a la AFP Haroon Mir, un analista afgano especializado en temas de seguridad. En un vídeo difundido en enero en los foros yihadistas, una decena de exdirigentes talibanes paquistaníes y afganos juraron lealtad al EI y a su jefe, Abu Bakr al Bagdadi. El portavoz de los talibanes paquistaníes que reivindicó el atentado del sábado no figura entre ellos, aunque se le considera un allegado a Abdul Rauf Khadim, un comandante sospechoso de haberse unido al EI y muerto en febrero en un ataque de dron estadounidense. Si el EI es realmente el artífice del atentado en Jalalabad, “Afganistán deberá prepararse para un verano sangriento, quizá el más sangriento de los últimos 14 años”, advirtió Mir.