“Estados Unidos, los muros y la doble moral”

Redacción

Por Redacción

El Muro de Berlín (*) se extendía a lo largo de 45 kilómetros que dividían la ciudad en dos y 115 kilómetros que separaban la parte occidental de la ciudad del territorio de la República Democrática de Alemania. Fue uno de los símbolos más conocidos de la posguerra mundial y el desmembramiento de Alemania. Muchas personas murieron en el intento de eludir la rígida vigilancia de los guardias fronterizos de la zona oriental cuando se dirigían al lado occidental. Por diversos datos se considera que el saldo total de víctimas fue de 270. En cambio, el Centro de Estudios Históricos de Potsdam estima en 125 la cifra total de muertos en la zona del muro. El muro de Israel (*) es una barrera –aún no finalizada– construida por el gobierno de Israel que se adentra unos 28 kilómetros en territorio palestino en algunos lugares. Cuando esté terminado aproximadamente el 10% de este país quedará en el lado israelí y será aislado del resto de Cisjordania. El proyecto final estima una longitud total de 750 kilómetros compuestos por muros de hormigón, vallados de alambre con sensores electrónicos diseñados para alertar a las fuerzas militares israelíes de cualquier intento de penetración intrusa, una zanja de más de cuatro metros de profundidad, una senda asfaltada de dos carriles para patrullas, un camino de arena allanada para detectar huellas paralelo a la valla y rollos de alambre de espino en todo el perímetro del muro. Toda esta ensambladura tiene un ancho medio de entre 50 y 70 metros y llega a medir hasta 100 metros en algunos sectores de esa frontera infranqueable. El muro fronterizo Estados Unidos-México es una valla de seguridad construida por el primero de esos países en su frontera con el segundo. Su objetivo es impedir la entrada de inmigrantes procedentes del país azteca en territorio estadounidense. Su construcción se inició en 1994 bajo el programa de lucha contra la inmigración ilegal de los que quieren arribar a la llamada “tierra de esperanza y libertad”. Pero México siempre ha sido ilegal para Estados Unidos; la historia lo cuenta, sólo hay que saber leerla bien. El muro incluye tres vallas de contención de diversos materiales, incluidas paredes de cemento, iluminación de muy alta intensidad, detectores de movimiento, sensores electrónicos y equipos con visión nocturna conectados a la policía estadounidense de frontera, que vigila permanentemente con camionetas todoterreno y helicópteros artillados. El muro actual se compone de varios tramos que se ubican en los estados de Arizona, Sonora, Nuevo México, California, Texas y Chihuahua. Desde 1994, cuando empezó la construcción del muro, los inmigrantes ilegales han intentado cruzar por zonas más peligrosas como, por ejemplo, el desierto de Arizona, lo cual ha resultado en más de 10.000 muertes desde el inicio de su operación. Esta reseña de los muros contemporáneos (el muro de Berlín ya no existe más que en trozos, propiedad de museos y coleccionistas) nos muestra el famoso y tan mencionado doble “rasero” de Estados Unidos, a saber: Al primero de ellos, el entonces presidente Kennedy fue a gritar que era un berlinés más y que la gente del otro lado del muro era prisionera de la URSS. Con respecto al muro de Israel, el dueño del mundo muestra su otra cara. No hace nada para impedir que el mismo avance y se consoliden dentro del territorio de Cisjordania grandes asentamientos israelíes. No hemos visto al presidente Obama o a sus antecesores gritar que es (o eran) un palestino o un “cisjordano” más. Y, finalmente, con respecto al muro que los separa de los “chicanos”, no hay nada para comentar, sólo una reflexión: pobrecito México, tan cerca de Estados Unidos y tan lejos de Dios. No es política malamente llamada de doble rasero, es política de una doble moral. Es mejor decirlo con todas las letras. Ni luces ni sombras, sólo claridad. (*) Datos referidos a longitudes y cantidades, obtenidos de es.wikipedia.org/wiki José Santos, DNI 7.564.743 Cipolletti

José Santos, DNI 7.564.743 Cipolletti


El Muro de Berlín (*) se extendía a lo largo de 45 kilómetros que dividían la ciudad en dos y 115 kilómetros que separaban la parte occidental de la ciudad del territorio de la República Democrática de Alemania. Fue uno de los símbolos más conocidos de la posguerra mundial y el desmembramiento de Alemania. Muchas personas murieron en el intento de eludir la rígida vigilancia de los guardias fronterizos de la zona oriental cuando se dirigían al lado occidental. Por diversos datos se considera que el saldo total de víctimas fue de 270. En cambio, el Centro de Estudios Históricos de Potsdam estima en 125 la cifra total de muertos en la zona del muro. El muro de Israel (*) es una barrera –aún no finalizada– construida por el gobierno de Israel que se adentra unos 28 kilómetros en territorio palestino en algunos lugares. Cuando esté terminado aproximadamente el 10% de este país quedará en el lado israelí y será aislado del resto de Cisjordania. El proyecto final estima una longitud total de 750 kilómetros compuestos por muros de hormigón, vallados de alambre con sensores electrónicos diseñados para alertar a las fuerzas militares israelíes de cualquier intento de penetración intrusa, una zanja de más de cuatro metros de profundidad, una senda asfaltada de dos carriles para patrullas, un camino de arena allanada para detectar huellas paralelo a la valla y rollos de alambre de espino en todo el perímetro del muro. Toda esta ensambladura tiene un ancho medio de entre 50 y 70 metros y llega a medir hasta 100 metros en algunos sectores de esa frontera infranqueable. El muro fronterizo Estados Unidos-México es una valla de seguridad construida por el primero de esos países en su frontera con el segundo. Su objetivo es impedir la entrada de inmigrantes procedentes del país azteca en territorio estadounidense. Su construcción se inició en 1994 bajo el programa de lucha contra la inmigración ilegal de los que quieren arribar a la llamada “tierra de esperanza y libertad”. Pero México siempre ha sido ilegal para Estados Unidos; la historia lo cuenta, sólo hay que saber leerla bien. El muro incluye tres vallas de contención de diversos materiales, incluidas paredes de cemento, iluminación de muy alta intensidad, detectores de movimiento, sensores electrónicos y equipos con visión nocturna conectados a la policía estadounidense de frontera, que vigila permanentemente con camionetas todoterreno y helicópteros artillados. El muro actual se compone de varios tramos que se ubican en los estados de Arizona, Sonora, Nuevo México, California, Texas y Chihuahua. Desde 1994, cuando empezó la construcción del muro, los inmigrantes ilegales han intentado cruzar por zonas más peligrosas como, por ejemplo, el desierto de Arizona, lo cual ha resultado en más de 10.000 muertes desde el inicio de su operación. Esta reseña de los muros contemporáneos (el muro de Berlín ya no existe más que en trozos, propiedad de museos y coleccionistas) nos muestra el famoso y tan mencionado doble “rasero” de Estados Unidos, a saber: Al primero de ellos, el entonces presidente Kennedy fue a gritar que era un berlinés más y que la gente del otro lado del muro era prisionera de la URSS. Con respecto al muro de Israel, el dueño del mundo muestra su otra cara. No hace nada para impedir que el mismo avance y se consoliden dentro del territorio de Cisjordania grandes asentamientos israelíes. No hemos visto al presidente Obama o a sus antecesores gritar que es (o eran) un palestino o un “cisjordano” más. Y, finalmente, con respecto al muro que los separa de los “chicanos”, no hay nada para comentar, sólo una reflexión: pobrecito México, tan cerca de Estados Unidos y tan lejos de Dios. No es política malamente llamada de doble rasero, es política de una doble moral. Es mejor decirlo con todas las letras. Ni luces ni sombras, sólo claridad. (*) Datos referidos a longitudes y cantidades, obtenidos de es.wikipedia.org/wiki José Santos, DNI 7.564.743 Cipolletti

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