Europa y nacionalistas, atentos al resultado

Por Redacción

Contexto

El referéndum que responderán 4,2 millones de residentes en Escocia por “sí” o “no” a la pregunta “¿cree que Escocia debería ser un Estado independiente?” es observado atentamente por España, Europa y varios movimientos nacionalistas.

Mujeres y ancianos parecen ser los más reticentes a la independencia, mientras que los varones de entre 30 y 60 años son los más proclives, con un grupo especialmente volátil, los más jóvenes, que votan a partir de los 16 años.

El referéndum que hoy celebra Escocia ha reavivado el tema de la independencia en movimientos similares en otras regiones de Europa.

En Cataluña, independentistas y unionistas seguirán el referéndum como si de uno propio se tratara. El gobierno regional, en manos de los nacionalistas, reclama a Madrid poder votar sobre la independencia, como Escocia, y cientos de miles de personas salieron el jueves a las calles de Barcelona a reclamarlo. “Si una nación como Escocia puede votar, ¿por qué no Cataluña?”, se preguntó Artur Mas, presidente regional.

En Bélgica, donde la región de Flandes (do habla holandesa) mantiene vivo desde hace tiempo el espíritu secesionista del sector Valon (francófono), la incapacidad de los partidos políticos de formar un gobierno nacional ha llevado a que la gobernanza se sustente en las regiones. El país estuvo durante 18 meses sin un gobierno central tras las elecciones de 2010.

Fuera de Europa, Quebec también ve a Escocia y su referéndum como modelo a sus aspiraciones a separarse del resto de Canadá.