Exportación de carne: Solución salomónica a un problema económico y político

El gobierno reabrió las ventas de carne a China. El gigante asiático representa el 75% de las ventas al exterior. El efecto sobre los precios internos y la puja de poder detrás de escena.




A China. La carne argentina volverá a viajar al gigante asiático.

La medida era una de las que se mencionaba como parte de la estrategia del gobierno para acercarse al electorado de las provincias de la Pampa Húmeda, donde el traspié electoral del oficialismo fue rotundo. Se concretó esta semana: finalmente y luego de tres meses y medio de restricciones, el gobierno anunció la liberación de la exportación de carne a China.

El país asiático representa en la actualidad el 75% de las exportaciones argentinas de carne, con lo cual se descomprime gran parte del conflicto. Una de las grandes críticas al cepo establecido a fines de mayo, era que la carne que se envía a China proviene de animales que ya han cumplido su ciclo productivo (vacas “viejas”), y esos cortes no se consumen en el mercado interno.

El rol del flamante Ministro de Agricultura de la Nación, fue determinante, y el anuncio de la apertura al mercado chino, no llegó sin polémicas. En primer lugar, porque desde el inicio la impulsora de la medida fue la Secretaria de Comercio Interior, Paula Español. La funcionaria trabaja bajo el ala del Ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, pero es un secreto a voces que responde políticamente al kirchnerismo duro. La primera medida de Domínguez al asumir en Agricultura, es entonces un tiro por elevación a la política kirchnerista de manejo del precio de la carne.

“Las exportaciones de carne argentina están abiertas, pero mientras sea Ministro no podrá superar el 24% de la producción total”.

Julian Dominguez - Ministro de Agricultura de la Nación

La presencia en la Casa Rosada de los gobernadores de La Pampa, Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires el día que Domínguez acordó la liberación con la Mesa de Enlace, es toda una señal respecto a la lectura de la derrota electoral que hacen al interior de las provincias asociadas al campo y al agro.

En segundo lugar, fue el propio Domínguez el que desató críticas por sus declaraciones durante el anuncio. El Ministro afirmó que en realidad “nunca se prohibió la exportación”, y al mismo tiempo avisó que mientras él esté al frente de Agricultura “la exportación no podrá superar nunca el 24% del total de la producción de carne”. De inmediato se elevaron voces para señalar la necesidad de ampliar la exportación sin ningún tipo de límite, con el foco en la escases de divisas que desde hace al menos tres años azota la economía.

Renovación y cambio. El nuevo Ministro de Agricultura Julian Domínguez junto al Jefe de Gabinete Juan Manzur.


Un breve repaso por los datos que arroja la producción y las exportaciones de los últimos cinco años, echa luz sobre la definición de Domínguez. Según el relevamiento del Instituto de la Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) en el año 2017 se produjeron 2,84 millones de toneladas de res con hueso, de las cuales se exportó el 7,3%. En 2018 la producción alcanzó las 3,05 millones de toneladas, de las cuales un 12% fue al exterior. En 2019 se produjeron 3,13 millones de toneladas y se exportó un 18,1%. En 2020 se exportó el 19% de las 3,22 millones de toneladas, y en los 7 primeros meses de 2021 un 19,8% de las 1,69 millones de toneladas.

La estadística revela dos datos centrales en la discusión: el primero es que a excepción de 2021 (cayó 7,1% en los primeros siete meses), la producción bovina no ha dejado de crecer desde 2017. El segundo es que las exportaciones de carne tampoco han dejado de crecer desde 2017, y esa tendencia se mantiene aún en 2021, con restricciones a la exportación. En ese marco, el límite del 24% establecido por Domínguez deja margen suficiente para que las ventas al exterior se expandan en los próximos años.

“Es un compromiso que tiene el Gobierno con cuidar el acceso de la carne que, para el Gobierno, es un bien cultural”.

Julian Dominguez - Ministro de Agricultura de la Nación

No obstante, y pese a la apertura, el foco del gobierno sigue puesto en los precios del mercado interno. “No hay ninguna razón para que el asado suba de vuelta” afirmó Domínguez, y agregó: “Es un compromiso que tiene el Gobierno con cuidar el acceso de la carne que, para el Gobierno, es un bien cultural”.

En efecto, la solución termina siendo salomónica: las expo se abren para el mayor mercado argentino, pero las restricciones a la exportación continuarán hasta diciembre para los cortes populares que sí son parte de la dieta de los argentinos. Pese a la resistencia que la medida genera en el sector, son los propios actores de la cadena de distribución de carne los que dan cuenta de el sobre stock que existe en los frigoríficos, y ello ya se observa en la dinámica de precios, que dejaron de crecer al ritmo en que lo venían haciendo desde enero e incluso muestran una leve tendencia a la baja desde junio, mes en que iniciaron las restricciones estrictas a la exportación.

Los precios de tres cortes populares en base al relevamiento del IPCVA confirman tal evolución. El precio del asado con hueso subió 16,2% entre enero y junio, y bajó un 3,8% entre junio y agosto. El de la nalga subió un 30% en el primer semestre y bajó 1,7% entre junio y agosto. El de la picada especial aumentó un 35% en la primera mitad de 2021, y cayó 2,7% entre junio y agosto.

Dato

35%
Es lo que había subido el precio de la picada especial en el primer semestre. Desde las restricciones bajó un 2,7%.

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