Falta infraestructura
No es novedad que El Cóndor todavía está lejos de la infraestructura que dispensan otros lugares en el país.
Los valores que minimizan esa falencia corresponden a la seguridad, atención personal, precios y confraternidad. Virtudes en las que el balneario viedmense aún tiene cuestiones por revisar.
La limpieza en la zona urbana mejora, pero las playas exponen consecuencias indeseables. Demasiada basura y descuidos de los bañistas.
Los comerciantes también tienen sus desatenciones. Los horarios no se respetan, no existen artículos esenciales y la respuesta lejos está de los mejores gestos hacia el turista.
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