Festejos discretos

Por Redacción

Los reyes de la provocación no podían imaginar que iban a convertirse en una referencia para generaciones de músicos y vender más de 200 millones de álbumes con temas que entraron en la leyenda como “(I Can’t Get No) Satisfaction” o “Jumpin’ Jack Flash”. “Empezamos como un grupo de blues, tocando en clubes, y nos encontramos llenando los mayores estadios del mundo con el tipo de espectáculo que ninguno de nosotros habría imaginado”, se maravillaban los Rolling. El grupo, que alcanzó su apogeo artístico entre finales de los 1960 y principios de los 1970 con los álbumes “Beggars’ Banquet”, “Sticky Fingers” y “Exile on Main Street”, superó crisis, excesos de drogas y remodelaciones. La señal de que su popularidad sigue bien viva son las especulaciones sobre la celebración de un concierto con ocasión de este 50º aniversario. Y mientras los Rolling Stones ensayan por primera vez desde hace cinco años, se habla de una gira para el año que viene. Para 2012 “no estamos listos”, declaró Keith Richards, estimando que 2013 era una fecha “más realista” para una gira. Para celebrar este medio siglo, sus admiradores podrán ver una exposición de fotos de la banda que se inaugura el jueves en Somerset House en Londres, “The Rolling Stones: 50”, y coincide con la publicación de un libro homónimo. Y en septiembre se emitirá un documental sobre su agitada historia. Será una nueva oportunidad de abordar la tensa relación del dúo que forman el carismático Jagger y el turbulento Richards. La tirantez resurgió en 2010 con la autobiografía de Richards que, entre otros dardos, acusa a Jagger de haber aceptado una distinción de la reina Isabel II. “A veces me digo ‘Echo de menos a mi amigo’ , escribió el guitarrista, que apodó irónicamente a Jagger “Su Majestad”. (AFP)