Festival Pasto: el rock regional junto al río
El rock es todo. O eso pareció que expresaron junto al río las cerca de 600 personas que participaron del Festival Pasto viernes y sábado en el Cámping Costa Soleada de Balsa las Perlas.
NEUQUEN
El público joven aplaudió, bailó, cantó fuerte, multiplicó cuernitos en alto, avaló y legitimó la propuesta. Le dio sentido. El reconocimiento al esfuerzo del equipo organizador, autogestionado, prolijo y profesional, quedó plasmado en el pleno disfrute que mostraron quienes gritaban “¡aguante!” a cada banda regional bajo el escenario.
Pasaron el viernes por el escenario central Patagón (La Balsa); Ácida Actitud (Allen); Alex Heduvan y Another Freak, Elessar, Ruido Explícito, No Verás y Damián Duflós & The Blues Jukebox (Todos de Neuquén). El sábado, por su parte, sonaron las neuquinas Tuconeczion, Diente Negro, Primer Vuelo, Puel Kona, La Estafa Dub, Papeles (Centenario), El Viejo Rey (Cipolletti) y Los Chantas en el cierre. “¡El público está encendido!” o “¡La gente está en llamas!” se escuchaba decir entre risas a los músicos a medida que descendían del escenario.
Claro que el público recorrió también la muestra de fotos y discos regionales (adquirió el material de su banda preferida) y hasta se decidió a acampar, compartir asados o charlas de mate. Dos días de sol con sus noches calmas y estrelladísimas acompañaron la paz del entorno.
Inédito y mágico, Pasto también propuso ampliar la mirada y generó más plataformas (sí, hubo dos escenarios, como en los festivales “más famosos”): sobre el Soundsystem, en el que sonó, sobre todo, la música electrónica, pasaron DJ Spike, Oosfera, DJ Set, DJ Pachakuty, MC El Escriba, MC Enano Alex, MC Maxi Makoña y MC Ras Lucas. Los juegos de luces y videos ataparon a la audiencia.
Los horarios previstos en la grilla se respetaron y la fiesta sólo fue baile y celebración del rock, esto hay que decirlo. Celebración de la diversidad de géneros musicales, de la diversidad cultural, de la diversidad de ideas. Cabe imaginar entonces la posibilidad de que la asistencia se hubiese duplicado (o triplicado) si el acceso al predio hubiese estado más próximo a las ciudades cercanas, o en las mismas ciudades, como la capital neuquina, por ejemplo. “Mucha más gente hubiera venido”, expresaron varias voces entre el público que, seguramente, ya esperan la segunda edición de este festival independiente y autogestionado.
Porque debe haber una segunda edición de este encuentro. Cada aspecto estuvo cuidado: el sonido, impecable, la iluminación, brillante; el armado/desarmado entre cada presentación (que suele ser una complicación tediosa y desgastante para músicos, equipo técnico y platea), aceitadísimos; los distintos espacios para muestras y shows, amplios, limpios y respetuosos de la naturaleza y el entorno.
Sí, tiene que haber una segunda edición. Ojalá a los organizadores les hayan quedado energías, ganas y el entusiasmo que mostraron esta vez. El festival Pasto fue rock.
Fuente: Agencia Neuquén
NEUQUEN
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora