Fibrosis quística: nuevos avances

Es una enfermedad que afecta a 1 de cada 6.100 recién nacidos



#

Los pequeños pacientes con FQ padecen tos persistente y obstrucción bronquial, entre otros síntomas.

La fibrosis quística (FQ) se origina en la afectación de glándulas que hacen que se generen secreciones espesas que obstruyen principalmente órganos como los pulmones, el páncreas y los conductos deferentes en el sistema reproductor masculino. En el sistema respiratorio produce obstrucción e infección crónica de los bronquios por aumento de las secreciones; a nivel gastrointestinal, la falta de secreción de las enzimas producidas por el páncreas por la obstrucción de los canalículos pancreáticos genera falta de digestión de los alimentos y mal absorción de los mismos. No se sabe exactamente cuántas personas están afectadas en la Argentina, pero se estima que serían aproximadamente 1 de cada 6.100 recién nacidos vivos. Los pacientes con FQ suelen padecer síntomas respiratorios -tos persistente, obstrucción bronquial recurrente con sibilancias, sinusitis crónica e infecciones pulmonares crónicas- y síntomas gastrointestinales tales como malestares digestivos y desnutrición, causados por la mala absorción de las grasas. Según lo manifestado por el doctor Claudio Castaños, neumonólogo pediatra del hospital Garrahan de Buenos Aires, “el tratamiento de la fibrosis quística suele incluir medicación antibiótica, mucolíticos, broncodilatadores, antiinflamatorios, suplementación con enzimas pancreáticas, suplementos nutricionales y sesiones diarias de kinesioterapia, para eliminar las secreciones adheridas a los bronquios, lo que puede demandar varias horas por día dedicadas al tratamiento”. Sin embargo, aquellos pacientes que no realizan adecuadamente todo este esquema terapéutico no necesariamente notan un incremento de los síntomas en forma inmediata. La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) acaba de aprobar el uso en la Argentina de una tecnología basada en un inhalador en polvo seco para la administración de tobramicina, el antibiótico más utilizado para el tratamiento de las infecciones crónicas causadas por la bacteria Pseudomonas aeruginosa en pacientes con fibrosis quística.


Comentarios


Fibrosis quística: nuevos avances