“Fondos a municipios: inviertan, generen empleo”
Hay un refrán que dice con mucha claridad: por la plata baila el mono. Los duros intendentes, con el mandamás de Roca a la cabeza, debieron aflojar las riendas y cumplir simplemente con la ley, que sus representantes en la Legislatura votaron. Creo que si fijaran entre todos posiciones acordando civilizadamente gobierno, legislatura y municipios, sin duda absolutamente todos verían los beneficios que redundarían en sus pueblos, ciudades y provincia en general. Después, que cada uno de estos actores busque separadamente satisfacer sus apetencias políticas, pero sin perjudicar los intereses generales de toda la población que en su inmensa mayoría son ciudadanos independientes a los que les importa un pito las diferencias políticas de los funcionarios y dirigentes de turno y que sólo votan esperando que en algún momento lleguen al poder de gobernar los ciudadanos que velen por un mejor nivel de vida para todos equitativamente. Personalmente creo que –más allá de que sin duda a este gobierno le falta cumplir con muchas falencias, como he dicho muchas veces– sin duda ha hecho de la gestión la búsqueda de un equilibrio más justo en el reparto de obras. Al menos uno lo puede ver en su pueblo, como así la atención a los parajes, a los que anteriormente jamás visitaba nadie. Hoy vemos al gobernador tratando de llevar soluciones mínimas, lo que muestra que no sólo lo hace donde hay poblaciones con mayor caudal electoral, sino que tampoco muestra preferencias políticas. Cuánto mejor sería si quienes ganaron las elecciones el 23 de octubre del 2011, con sus 31 bancas legislativas, hubieran acompañado desinteresadamente esta gestión, teniendo en cuenta que hoy varios diputados de otras fuerzas acompañan al gobierno… ¿Cuándo se va a entender que la gente vota para que se les solucionen sus problemas y no para que hagan de los cuatro años de gestión una lucha interna por el poder que no beneficia a nadie más que a ellos? Por último, quiero proponerles a los funcionarios que hagan de esos recursos no renovables fuentes de trabajo genuinas, inviertan en proyectos, ayuden a la producción. No utilicen esa plata para sembrar césped, poner farolas de luz, cordón cuneta ni obras menores, que ésas las pueden hacer con los presupuestos de cada municipio si los administran bien y sin corrupción, pagando precios justos, sin prenderse en la cometas ni en el negocio sucio de la política con los proveedores, empresas contratistas, etc. No será general, pero que los hay los hay, se puede ver y apreciar muy fácilmente en quienes de la nada hoy muestran una fastuosidad injustificable. Creo que se debería invertir bien esos recursos creando fuentes de trabajo a través de la actividad privada que absorba la mano de obra desocupada para evitar que el Estado siga siendo el que debe resolver este flagelo que se acrecienta día a día por falta de política de desarrollo económico en la actividad privada. El mejor ejemplo es lo que está pasando con 400.000 toneladas de producción de pera en el Alto Valle. ¿Cuánta mano de obra generaría su industrialización? Muchachos: apunten al trabajo genuino, sólo así saldremos adelante. Basta de hacer politiquería con la plata ajena. Háganlo si quieren, pero con la de ustedes, que tampoco es tan de ustedes porque es la que nos birlan a nosotros manejando nuestra plata a gusto y paladar como si fuera un negocio familiar. Rubén Alí Yauhar Exintendente Los Menucos
Rubén Alí Yauhar Exintendente Los Menucos