Frescó y la historia de un “Enfermo de fútbol”

Daniel Frescó publicó su novela, “Enfermo de fútbol”, sobre un hombre que abandona todo para ver partidos constantemente y se convierte en un fenómeno en las redes sociales

Por Redacción

Literatura

En la novela “Enfermo de fútbol”, el periodista Daniel Frescó concreta un sueño colectivo a través de un personaje común cuya única pasión -compartida por multitudes- es mirar todos los partidos que pueda en ese sinfín del balón generado por los avances tecnológicos, ante lo cual decide abandonar su trabajo para sentarse frente al televisor ad eternum.

Autor del libro de investigación “Secuestros S.A” y de las biografías del Kun Agüero y la de Manu Ginóbili, Frescó tuvo un pantallazo de la historia que cuenta al pensar qué pasaría si alguien un día se diera cuenta que ya no puede hacer otra cosa que mirar un partido de fútbol y de ahí nació este libro, publicado por Emecé.

“José Miranda es alguien de cincuenta y pico de años, instalado en la vida y que trabajaba en una compañía de seguros, no faltaba nunca, alguien previsible que decide de golpe comprar un sillón para ver mejor los partidos e inventa una excusa para faltar al trabajo. Esa excusa se encadena con la necesidad imperiosa de comprarse un televisor acorde al sillón y es el disparador de un llamado a su jefe para avisarle que se queda en su casa a ver Barcelona contra el Real Madrid”, resume de un trazo como se gesta la decisión del protagonista.

– ¿Por qué tomar una decisión así?

– Se asume como un enfermo, una enfermedad que como dice Miranda no lo mata sino que lo cura y lo paradójico es que pide que acepten su enfermedad, porque él no puede hacer otra cosa. Obviamente más allá del tema familiar que tiene bastante grave con su mujer, en su trabajo terminan por despedirlo con causa porque nunca termina de justificar su ausencia.

– La enfermedad responde a una pasión exacerbada por la cantidad de partidos de fútbol que se pueden ver por televisión….

– La clave de todo es un cambio de época, se da en el contexto del siglo XXI. Cuando yo era chico los partidos se jugaban a la misma hora, ahora se pueden ver infinidad de partidos por televisión o Internet, sumado al fenómeno de la publicidad que a partir del zapping hace que la gente permanezca una hora y media sentada frente al televisor. En el fútbol no sabés qué va a pasar en el segundo después, por eso genera tanto dinero y hace que los partidos no se programen al mismo horario.

Antes el domingo era el día de los partidos, ahora los torneos locales tanto en la Argentina como en cualquier país del mundo se juegan de viernes a lunes, inclusive uno detrás de otro, podés estar sentado desde las 8 de la mañana a las 8 de la noche. Si a eso le sumás partidos por la Champion League o la Copa Libertadores desde las cuatro de la tarde y hasta la medianoche ves fútbol. Y con la opciones de Internet, que te ofrecen partidos de otros países del mundo, el tiempo se extiende a siete días de la semana, 24 horas al día.

La clave de todo es un cambio de época, se da en el contexto del siglo XXI. Cuando yo era chico los partidos se jugaban a la misma hora, ahora se pueden ver infinidad de partidos por televisión o Internet

– ¿José Miranda podría haber nacido en otra época?

– No, cuando el protagonista de la novela llega a hacerse famoso a través de las redes -primero acá y después a nivel internacional- el efecto que produce es de una solidaridad increíble, todos se sienten representados, él hace lo que muchos quisieran hacer, pero no se animan o pueden: el fútbol es algo tan común y tan global al mismo tiempo.

Yo no lo vi jugar a Pelé, pero hoy cualquier chico de cuatro años lo ha visto jugar a Messi y acá cuando Maradona jugaba en el Napoli no se veía por televisión.

La posibilidad de ver el otro día el gol de penal indirecto entre Messi y Luis Suárez ante el Celta de Vigo fue una genialidad y el fútbol genera esa pasión hoy en la vida cotidiana de la gente.

– Da la impresión que Miranda trasciende el personaje de la novela ¿Tenés esa percepción?

– Miranda es un caso extremo, llega a tener seis dispositivos para ver fútbol porque hay partidos que se juegan al mismo tiempo, era un especialista en ver todo, creo que es un emergente de lo que somos todos.

Dentro de la novela hay un rescate de las redes sociales -por medio del hashtag #EnfermoDfutbol que llega a incorporarse al listado de los trending topic- y del fenómeno de la globalización a nivel general. Este cóctel es lo que produce la posibilidad de que exista un Miranda por lo menos en la ficción, no sé si existe en la realidad.

– ¿Una forma de recrear un sueño colectivo?

– Me gusta esa definición. Yo hablo con amigos, querés arreglar un programa el fin de semana y te dicen a las 9 no porque juega Boca… uno arma su vida cotidiana en función de los partidos de fútbol, antes la única posibilidad era ir a la cancha.

– ¿Que repercusión tuvo el libro entre los que aman este deporte?

– Muy buena, todo el mundo me dice que lo ve como una película. La historia cuenta cosas con las que muchos se identifican. Cuando la escribí se fue nutriendo de hechos que pasaron en el fútbol durante estos últimos años. Creo que tiene elementos para reírse, para llorar y hasta para emocionarse.

Fuente: Télam.

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La clave de todo es un cambio de época, se da en el contexto del siglo XXI. Cuando yo era chico los partidos se jugaban a la misma hora, ahora se pueden ver infinidad de partidos por televisión o Internet

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