“Fueron ellos”, dijo testigo del crimen de Rodrigo
Estaba en el patio de la vivienda de la víctima el 20 de agosto del 2013 cuando se produjo el ataque en el que murió Rodrigo Gallardo, de sólo 11 años. Los imputados tienen 20 y 22 años.
NEUQUÉN
NEUQUÉN (AN).- Un chico que estaba en la casa de la familia Gallardo cuando el pequeño Rodrigo (11) recibió dos disparos en la cabeza apuntó ayer contra los dos acusados Matías Jaramillo Burgos (20) y Matías Montecino (22) y dijo que “fueron ellos, Montecino manejaba y atrás iba Jaramillo que iba disparando hacia la ventana”.
La segunda jornada del juicio por jurados por el crimen ocurri-do el 20 de agosto del 2013 en Vi-lla Ceferino tuvo un fuerte impac-to cuando el joven que estaba jun- to a los hijos mayores de la fami-lia Gallardo contó que “estaba en el patio, escuché unos tiros y vi la moto que pasaba y disparaban”.
El muchacho identificó con nombre y apellido a los acusados y relató que “ahí escuché a Jenny -la mamá- gritar que le habían pegado un tiro a Rodriguito y salimos corriendo atrás de la moto y vimos que se metió a una casa desde donde nos dispararon y después salieron Jaramillo y Montecino corriendo para el lado de la plaza”.
Tras su testimonio varios policías detallaron lo realizado en el lugar en donde se encontraron siete vainas servidas calibre 9 milímetros. “Todas dieron a la habitación de arriba y varias a la ventana”, dijeron en referencia al cuarto en el que el niño estaba mirando televisión cuando dos proyectiles le dieron en la cabeza.
También se detalló el motivo por el cual se cree que la familia Gallardo fue atacada esa noche. “La mañana anterior le habían pegado un escopetazo al padre de Montecino y decían que eran los Gallardo pero resulta que fueron los Martínez”, contó el sargento primero Javier Soto.
La madre del niño asesinado, Jenny Vejar, contó que “todo empezó hace unos cinco años por una disputa entre los jóvenes que lamentablemente ya no arreglan las cosas a las trompadas”.
Tres bandas en el barrio
El sargento primero Soto explicó que en Villa Ceferino operan tres bandas: Los Rosarinos, Los Caciques y Los Gitanos y detalló que las dos últimas “se dedican a la venta de droga”. El policía explicó que uno de los hijos de la familia Gallardo era amigo de chicos allegados a Los Caciques y que los acusados “se juntaban con Los Gitanos”.
Según relató “son bandas que empezaron de grupos familiares y fueron juntando soldaditos”. Y agregó que “unos vendían en una parte y los otros en otra, pero Los Gitanos ya casi no existen porque el líder se mató en Chile”.