Picada Mundial (7): el chef Aníbal Ramírez suma trucha, cordero, hongos, chutney y frutas finas

"Mi jugada mundial sería una picada con identidad patagónica, pensada para compartir entre amigos y familia mientras rueda la pelota", afirma el gastronómico nacido en El Bolsón.

Redacción

Por Redacción

Aníbal Ramírez sale al ruedo con su «jugada mundial» para picar en la previa.

«Mi jugada mundial sería una picada con identidad patagónica, pensada para compartir entre amigos y familia mientras rueda la pelota. Mantendría clásicos como quesos de distinta maduración, panes de masa madre y chacinados artesanales, pero sumaría productos que sorprendan y cuenten una historia: trucha arcoíris ahumada, cordero patagónico tipo pastrami cocido lentamente y servido en láminas finas, hongos de pino en conserva, un chutney con rosa mosqueta y frutas finas frescas que aporten color y frescura», dice Aníbal Ramírez, chef de Sheraton Bariloche Hotel.

De este modo, el gastronómico de la comarca andina asentado desde hace años en Bariloche se suma a esta serie de Picadas Mundial de Yo Como.

«Me gusta que una picada combine distintas texturas y sabores patagonicos, por eso también incorporaría frutos secos tostados y algunos encurtidos caseros. El secreto está en equilibrar tradición e innovación, reuniendo productos regionales con otros que inviten a descubrir nuevos sabores. Porque una buena picada es mucho más que comida: es una mesa compartida y la mejor compañía para disfrutar un Mundial».

Que no falten las frutas finas en la tabla de la Picada Mundial, afirma Ramírez. Muy buena idea.


Aníbal Ramírez sale al ruedo con su "jugada mundial" para picar en la previa.

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