“Gatopardismo bolsonés”

Por Redacción




Pobre, ausente, autoritario e inútil fue el cambio tan programado y declamado. A sólo 120 días del recambio gubernamental, otra vez la frustración se apodera de los ciudadanos que confiaron en un hijo joven de El Bolsón que conoce claramente la situación de impotencia de un lugar tocado por la mano de Dios.

A poco de andar demuestra, salvo la astucia que utilizó para ganar las elecciones, que nada va a cambiar y lo que es peor, su ignorancia y la de muchos que lo acompañan en la cosa pública le ponen el acento a la improvisación.

Pero en política nada es casual, así como hace poco un helicóptero trajo al presidente Macri a Lago Escondido para descansar, muchas de las cosas que pasan en el municipio tienen como finalidad, entre otras cosas, la de desviar la atención del verdadero objetivo, que es la libertad que tendría la firma del “tío Joe” para consolidar uno de los postergados anhelos de este, que representa la tenencia de la tierra desde su propiedad hasta el cerro Perito Moreno y todo lo que ello significa.

La tierra, el agua, la energía, los lagos, las nieves del cerro son y serán de importancia para este Sr. inglés que, como siempre pasa, necesita de personajes autóctonos para consolidar sus planes.

En ese marco es en donde Pogliano actúa, al mejor estilo de noble empleado, pero en esta empresa no está solo: hay muchos que hoy comparten su gobierno y otros que por imperio de las listas sábanas integran el Concejo Delirante, muchos personajes que todos conocen y saben a quiénes reportan, y sin embargo el dinero fácil los puso allí, para definir los destinos de este pueblo.

También es bueno decirlo, que la cercanía al poder provincial que promete y no cumple lo deja a la intemperie, en un mar de incumplimientos con su electorado, ávido de que las promesas se transformen en algo material. En esa situación, evidentemente política, comete un error institucional que denota, además de su ignorancia, su parte autoritaria.

La actual situación por la que atraviesa el sistema de contralor, en donde queda claro que la medida tomada por el Poder Ejecutivo es una maniobra política destinada a sacarse al control molesto de la actual gestión.

De los documentos, las resoluciones y las ordenanzas que se invocan como argumentos, para dejar la designación de la contadora María Evangelina Fontán Tapia como contralora municipal, se desprende que la torpeza y el capricho son las armas argumentales que llevan a tal proceder. Decir que el poder de contralor queda fuera por el excesivo rigor en la aplicación de normas procesales, impidiendo alcanzar la verdad jurídica objetiva, es al menos un argumento, poco feliz, para rebatir un trabajo que va de suyo en las obligaciones atribuidas por la Carta Orgánica. Casi roza el ridículo y mucho mas en la figura del Sr. intendente, que además ejerció la profesión de contador hasta su designación a cargo del Poder Ejecutivo. De esos mismos argumentos, más específicamente en los considerandos, se desprende que la contralora no ha procedido con celo profesional y premura en lo que respecta al anterior ejercicio, del anterior gobierno municipal, poniendo el intendente en tela de juicio la imparcialidad de la contralora. Todos argumentos que se contradicen con los documentos obrantes, en donde queda claro que Fontán Tapia y su equipo procedieron de acuerdo a derecho, en tiempo y forma, siendo el Concejo Delirante el que debió remitir las actuaciones a los organismos pertinentes.

Luis César Pérez

DNI 10.106.687

“También es bueno decirlo, que la

cercanía al poder provincial que promete y no cumple

lo deja a la intemperie, en un mar de incumplimientos

con su electorado”.

Luis César Pérez

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“También es bueno decirlo, que la
cercanía al poder provincial que promete y no cumple
lo deja a la intemperie, en un mar de incumplimientos
con su electorado”.

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