Gore eligió a un judío ortodoxo para que lo secunde
El candidato se define como "un cruzado de la moral".
WASHINGTON.- La elección del Joseph Lieberman como candidato demócrata a la vicepresidencia convierte al senador por Connecticut en el primer judío ortodoxo que entra en un «ticket» presidencial y, según los analistas, añade «estatura moral» a la candidatura de Al Gore.
A sus 58 años, Lieberman que se ha ganado una merecida fama de moderado y tiene amigos tanto en las filas demócratas como en las republicanas, aceptó ayer su designación y en una intervención pública apostó por un «futuro moral» y lleno de «prosperidad» en Estados Unidos.
Al Gore tiene previsto presentar oficialmente a su compañero de fórmula hoy en la que será su primera conferencia de prensa como equipo.
La designación de Lieberman, a pesar de que se barajó desde el principio en la lista de «posibles» que manejó Al Gore, ha causado cierta sorpresa entre los analistas políticos que, durante todo el fin de semana, han debatido si EE.UU.. está preparado para tener como vicepresidente a un judío ortodoxo practicante que observa metódicamente el «sabath».
Y es que, según bromeaban algunos comentaristas, en cuanto empieza a anochecer el viernes, Lieberman deja lo que está haciendo, compra flores y, pase lo que pase, se va a su casa para compartir con su familia la cena sabática. Sólo rompe esta tradición en circunstancias muy extraordinarias que, por tanto, se han dado muy pocas veces en su vida.
De cualquier forma, la designación de este hombre calificado unánimemente como «íntegro y honesto», con una experiencia política de 30 años, ha sido muy bien recibida en Estados Unidos.
Para los judíos, que tradicionalmente apoyan a los demócratas en una gran cantidad de asuntos, la elección no pudo haber sido mejor ya que, en palabras del rabino Stuart Weinblatt, significa que «finalmente se ha roto el techo de cristal para nuestra comunidad en América». De la misma forma, el presidente del Congreso Judío-Americano, Jack Rosen, consideró el momento como «histórico» ya que, dijo, «claramente, el hecho de ser judío ya no es un impedimento para aspirar a los puestos más altos del Gobierno» de este país.
Los demócratas de a pie la contemplan dentro de la estrategia de Al Gore de separar su campaña de Clinton y de presentar una candidatura moralmente irreprochable. Liberman había recibido duras críticas dentro de su partido por las críticas que había formulado en contra de Clinton a raíz del caso Lewinsky.
Por el momento, los republicanos han reaccionado lentamente a la designación de Lieberman, un demócrata moderado que no tiene problema para entenderse con los republicanos.Sea como fuere, el hecho de que Lieberman sea judío le hace más difícil de criticar, ya que cualquier reproche podría entenderse como antisemita, acusación que puede convertir en blanco de críticas de la poderosa comunidad judía de Estados Unidos. (EFE)
«Es la conciencia moral del Senado»
El elegido de Al Gore para secundarlo, el senador por Connecticut, es un hombre reconocido por su rectitud y considerado por su pares como «La conciencia moral del Senado».
Un «cruzado de la moral» por propio designio, Lieberman causó revuelo en 1998, cuando condenó públicamente al presidente Bill Clinton por sus escarceos sexuales con la ex becaria de la Casa Blanca , Lewinsky.
Sus críticas fueron más notorias teniendo en cuenta que él y Clinton eran muy amigos desde que ambos estudiaron Derecho juntos en la Universidad de Yale.
Lieberman generó grandes titulares hace dos años, cuando se convirtió en el primero de los demócratas que condenó públicamente la actuación del mandatario estadounidense en el escándalo sexual conocido como «caso Lewinski».
«Tal comportamiento no es sólo inadecuado, sino también inmoral», aseveró por aquel entonces Lieberman ante el Senado. «Y es dañino, ya que envía un mensaje sobre lo que es un comportamiento aceptable para la familia americana».
La elección de este demócrata de 58 años muestra los esfuerzos de Gore por ganar votos de los independientes y de algunos electores republicanos, además de distanciarse de las controversias en torno al actual presidente estadounidense, Bill Clinton.
Mientras que sus críticos acusan al senador de ser un liberal que vota a favor del derecho a abortar, el control de armas y la subida de impuestos, los demócratas aseguran que es más conservador en temas como gastos en defensa y valores familiares.
Ha sido muy crítico con la industria del entretenimiento, especialmente con Hollywood, por su exaltación de la violencia. (DPA)
WASHINGTON.- La elección del Joseph Lieberman como candidato demócrata a la vicepresidencia convierte al senador por Connecticut en el primer judío ortodoxo que entra en un "ticket" presidencial y, según los analistas, añade "estatura moral" a la candidatura de Al Gore.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios
Estimados/as lectores de Río Negro estamos trabajando en un módulo de comentarios propio. En breve estará habilitada la opción de comentar en notas nuevamente. Mientras tanto, te dejamos espacio para que puedas hacernos llegar tu comentario.
Gracias y disculpas por las molestias.
Comentar