Gran noche italiana

Anteanoche, la Semana Musical del Llao Llao estuvo dedicada a Verdi.

Por Redacción

Gentileza Eliana Moscovich

SAN CARLOS DE BARILOCHE.- La potencia, ductilidad y caudal vocal de la soprano Maria Letizia Groselli junto a la prestancia y solvencia puesta de manifiesto por el director de orquesta, profesor y pianista Eddi De Nadai resultaron valederos tributos al gran compositor italiano Giuseppe Verdi durante el concierto que ofrecieron anteanoche en el Llao Llao Hotel & Resort. Anunciada como la Noche Italiana dedicada al creador de algunas de las obras más populares del repertorio lírico –como Rigoletto, La Traviata, Il Trovatore, Aida, Don Carlo, Otello y Falstaff– al haberse cumplido recientemente los doscientos años de su nacimiento, la velada de anoche constituyó un homenaje al arte en general y a la música en particular. Integraron la primera parte del programa, de Il Corsaro: Aria de Medora del Acto I (Non se le tetre immagini); La Zingara, (Nro. 2 de Seis Romanzas, 1845); de Luisa Miller: Aria de Luisa del Acto II (Tu puniscimi o Signore); Ad una stella (Nro. 3 de Seis Romanzas, 1845); Ernani: Cavatina de Elvira del Acto I (Ernani involami). La Fantasía brillante per pianoforte sobre motivos de “Il Trovatore” de Verdi, Op. 129, permitió también el lucimiento interpretativo de De Nadai. Tras el intermedio, la segunda parte estuvo destinada a recrear In solitaria stanza (Nro. 3 de Seis Romanzas, 1838), Aria de Leonora del Acto IV (Pace mio Dio) de la Forza del Destino, Preludio al Acto III. Aria de Violetta Valery del Acto III (Addio del passato) de La Traviata, Il Brindisi (Nro. 6 de Seis Romanzas, 1845) y Aria de Leonardo del Acto I (Tacea la notte placida) de Il Trovatore. Nacido el 10 de octubre de 1813, el mismo año que Richard Wagner –según recordara el periodista Nelson Castro durante la presentación del concierto–, Verdi tuvo una vida dramática que podría reflejarse en una ópera, comparó el presentador. “Incluso en el éxito, estuvo marcado por el fracaso”. Poseedor del don musical desde niño, intenta ingresar al Conservatorio de Milán pero es rechazado, ejemplificó, para luego reflexionar que “hay tantas historias parecidas en el ámbito del arte, los deportes y la cultura” que deberían servir de ejemplo de perseverancia e incentivo para los jóvenes. La vida le depararía luego el inconmensurable dolor de tener que despedir a sus hijos y su esposa Margarita. Fueron “tres episodios fulminantes en medio del fracaso artístico y decide abandonar la composición”. Entonces llega la posibilidad de crear Nabucco. A medida que avanza en el proceso, el compositor va retomando energías. Próximo al estreno, existía escaso interés por su obra. Pero durante el ensayo general ocurre un hecho que iniciaría el proceso de recuperación. Según relatara Castro, los artistas desempeñaban sus tareas inmersos en el ambiente de trabajo que demanda la preparación de escenografía y otros implementos. Pero el ruido ambiente cesó y el silencio fue ganando espacio al bullicio cuando el coro de los esclavos interpretó el Va pensiero. Concluido, todo el personal aplaudió. Sobre ese momento Verdi escribió: entonces “descubrí lo que el destino tenia deparado para mí: el éxito”, refirió Castro. Gracias a la selección de obras interpretadas por la soberbia soprano italiana Maria Letizia Groselli y su connacional el pianista Eddi De Nadai, el público pudo aproximarse a la grandiosidad de la obra del homenajeado. Dueña de una voz privilegiada, la soprano cuenta además con las dotes histriónicas para comunicar el mensaje propuesto por el compositor. Calidad y caudal vocal excepcionales arrancan aplausos y bravos que son agradecidos por la artista con reverencia hacia el público con una de sus manos sobre el piano. Aplausos del pianista. En retribución, llegan Siciliana de Verdi y las palabras de De Nadai antes de presentar la próxima y última interpretación: es un honor estar aquí, en Patagonia, ofreciendo este homenaje a Verdi.

La soprano italiana Maria Letizia Groselli y el pianista Eddi De Nadai se lucieron en el escenario.


Exit mobile version