Gran Premio de Honor de Pintura para Duilio Pierri
Es uno de los máximos galardones en nuestras artes visuales. Castagnino, Berni, Forner y Spilimbergo también lo recibieron oportunamente. La información aún no fue confirmada oficialmente.
COLUMNA CULTURAL DE OSCAR SMOLJAN
Una versión aún no confirmada oficialmente llega sobre el cierre de esta columna semanal: el artista plástico Duilio Pierri ha sido seleccionado para el Gran Premio de Honor de Pintura del Salón Nacional.
El Gran Premio de Honor es más que un premio. Ese máximo galardón supone, además de un reconocimiento a la trayectoria, una pensión vitalicia para el artista y la consagración en vida como un gran maestro.
Los nombres que integran la lista de ese galardón a lo largo de nuestra historia conforman una verdadera aristocracia de nuestras artes visuales. Juan Carlos Castagnino, Antonio Berni, Raquel Forner o Lino Enea Spilimbergo, son sólo cuatro de ellos.
En enero de este año me referí, en esta misma columna, a la obra de Pierri en ocasión de su muestra “Ulmen, el imperio de las Pampas”, una visión crítica de Pierri de la Conquista del Desierto con su ojo puesto en el lado de los vencidos.
El Gran Premio de Honor le llega hoy por una obra que continúa con el planteo que el pintor expuso en su muestra y para el cual investigó durante cuatro años sobre un tema que le resulta caro desde pequeño ya que su abuelo se crió en aquellos campamentos militares de los expedicionarios del desierto.
En sus cuadros sobre la guerra, Pierri reivindica a los grandes generales de las Pampas, como Calfucurá, a quien considera poco menos que Napoleón. Sus pinturas abundan en colores fuertes, sanguíneos, los soldados de Roca como mosquitos gigantes –una de sus recurrencias estéticas desde los años 80- en tanto que los indígenas, aparecen como apolíneos guerreros espartanos.
Detrás de cada escena de batalla, Pierri plantea una dura crítica al concepto occidental de civilización y a la vez una alabanza a la resistencia de los pueblos originarios al avance de los conquistadores españoles, primero, y a las tropas de Roca, después.
A diferencia de otros artistas que recibieron este premio, a Pierri le viene cuando aún tiene mucho para dar al arte nacional. Nacido en Buenos Aires en 1954, estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes “Manuel Belgrano” y luego en la Escuela Superior “Ernesto de la Cárcova”. A lo largo de carrera ha realizado innumerables exposiciones individuales y colectivas en Argentina y el exterior y ha recibido otros galardones como el Manuel Belgrano, el Eduardo Sívori y en Premio de Pintura de la Fundación Fortabat.
El más importante premio para un artista que ingresa en el círculo de los maestros consagrados y cuya obra, seguramente, podremos admirar, en algún tiempo más, en nuestro Museo Nacional de Bellas Artes Neuquén.
Oscar Smoljan
Director
Museo Nacional de Bellas Artes Neuquén
COLUMNA CULTURAL DE OSCAR SMOLJAN
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