Grassi, preso
Así lo anunció el tribunal esta tarde, pasadas las 19.30. Será alojado en la unidad carcelaria 39 de Ituzaingó, que es la que se encuentra dentro de la jurisdicción de su diócesis. Comienza a cumplir por primera vez tras las rejas la sentencia en su contra.
POLICIALES
Con algunos minutos de retraso, finalmente el Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 de Morón anunció la inminente detención de Julio César Grassi.
A partir de la lectura de la resolución completa, la presidente del tribunal, Mariana Maldonado, dio a conocer los fundamentos de la medida. Entre ellos tomó el principio de “afianzar la justicia”, establecido en el preámbulo de la Constitución Nacional. En este sentido y teniendo en cuenta los tres fallos “que pesan sobre la cabeza” del sacerdote, según calificó la magistrada, ratificó la necesidad de revocar la libertad vigilada.
Maldonado consideró la decisión como una “obligación legal para asegurar los fines de este proceso”, y que de haber resuelto en sentido contrario, habría significado una situación de “alta gravedad institucional”. Ratificó que el tribunal cuenta con “actos ciertos, claros y precisos” que dejan en evidencia la posibilidad de fuga.
Grassi será alojado en el penal N°39 de Ituzaingó, en el oeste del Gran Buenos Aires. Maldonado destacó que la cárcel se encuentra dentro de la jurisdicción de la diócesis de Morón, a la cual pertenece el cura, con el fin de que pueda continuar ejerciendo su ministerio. Dicha unidad carcelaria, según se supo, es considerada de “puertas abiertas”, por su carácter de seguridad mínima. Como antecendente, en agosto pasado, un violador serial condenado a 38 años de cárcel que se encontraba en esa prisión escapó cuando cumplía una salida transitoria.
Hasta último momento Grassi -quien estuvo detenido solo 30 días en el inicio del proceso que comenzó hace once años- trató de evitar quedar preso y pidió al tribunal que lo dejara mantener su beneficio de libertad vigilada para cumplir con los pactos internacionales que buscan resocializar a los penados. Incluso, en un discurso muy vehemente y crítico de la fiscalía y los jueces, se preguntó si querían que fuera a “picar piedras” en vez de “ser útil” a la sociedad asistiendo a la fundación que creó.
Cabe recordar que la Suprema Corte provincial confirmó la semana pasada la sentencia a 15 años de prisión para Grassi por abuso sexual y corrupción de menores en dos hechos relacionados con el joven conocido como “Gabriel”. Luego el Tribunal de Casación provincial entendió que correspondía la detención, y el fiscal Alejandro Varela y los querellantes solicitaron oficialmente que el cura quedara preso para cumplir la sentencia.
Previo a la audiencia de hoy, en la que se decidió volver a escuchar a las partes, Grassi había recusado a sus miembros y pedido la nulidad de la audiencia por presunta parcialidad, solicitud que fue rechazada por el tribunal. “Esta es la cruz que debo llevar” dijo el cura, ante lo que consideró una acusación falsa.
Haciendo uso de la oportunidad que se le dio para hablar, Grassi, en forma más irritada que la habitual, aseguró que le habían “armado” una causa, como con el caso Candela Rodríguez, y se indignó por las “mentiras” que dijo escuchar de los acusadores.
rionegro.com.ar | DyN.-