Hallan el celular de Micaela cerca de donde apareció muerta

Lo encontró un vecino del barrio Mercantil el día en que desapareció.

Por Redacción

CIPOLLETTI

CIPOLLETTI (AC).- Encontraron el celular de Micaela Schwartz a cinco cuadras de donde apareció su cuerpo sin vida. Ayer un hombre que vive en el barrio Mercantil lo entregó en la Fiscalía y aseguró que lo alzó de la calle el mismo día de su desaparición. Lo guardó mientras conseguía un cargador pero cuando el caso tomó estado público pensó que podía ser de la joven y se comunicó con las autoridades judiciales.

Ayer se conocieron dos novedades respecto del caso de Micaela: una tiene relación con la aparición de su teléfono celular y la otra con el supuesto secuestro extorsivo. Los investigadores desestimaron esa posibilidad porque, según informaron, se determinó que el que mandó el mensaje fue un “oportunista” que pretendía sacar provecho de la situación y cobrar algún dinero. El jueves último, a seis días de su desaparición, el padre de Micaela recibió un mensaje de texto donde le pedían 100.000 pesos para liberarla. Además surge de la autopsia que al momento de recibir el mensaje extorsivo Micaela ya estaba sin vida. Dice el informe forense que, tomando como referencia el día del hallazgo del cuerpo, la data de muerte es de entre 6 y 10 días previos. Ahora esperan al informe toxicológico para saber si la joven ingirió o consumió alguna sustancia.

El jueves 2 de abril, Micaela discutió con su novio y se fue de su casa en las 1.200 viviendas. El viernes sus amigos la vieron con vida por última vez. Ese mismo viernes, un hombre encontró su celular apagado en la calle El Salvador del barrio Mercantil, a cinco cuadras de donde hallaron el cuerpo. Cuando supo de la muerte de la joven pensó que podía ser de ella y lo entregó a la Fiscalía. El aparato será sometido a pericias.

Micaela tenía 26 años y su cuerpo apareció sin vida en la noche del viernes 10 de abril, entre los pastizales de un terreno baldío, en las inmediaciones de Nicaragua y Mosconi. El informe de autopsia reveló que murió por un paro cardiorrespiratorio por causas desconocidas. Los médicos no encontraron signos de violencia, no hay lesiones compatibles con algún mecanismo de defensa ni rastros de alguna agresión. “No hay signos de ahorcamiento, ni golpes, ni cortes”, explicó el fiscal Marcelo Gómez.

La Policía Científica, la Federal, el fiscal y el juez Gustavo Herrera trabajaron en la escena del hallazgo hasta entrada la madrugada del sábado. En el baldío tampoco se obtuvieron rastros de tercero, sólo indicios de perros callejeros que anduvieron por la zona después de la fecha de muerte.


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