Heloisa Prieto: “Escribo para los niños porque los padres ya no besan ni abrazan a sus hijos”
La narradora y poeta paulista, licenciada en Letras y doctora en Comunicación comenta porqué intenta ser una “educadora para la paz” a través de su literatura.
FERIA DEL LIBRO
Por Laura Hojman
Heloisa Prieto, narradora y poeta paulista, licenciada en Letras y doctora en Comunicación, afirmó que escribe libros de cuentos “para los niños que viven en la calle, los pequeños que nadie ve, para los que son ‘invisibles” y destacó que lo hace para que “puedan verse y reconocerse en el rostro de otros chicos”, durante su visita a la 40 edición de la Feria Internacional del Libro.
Prieto, en una entrevista concedida a DyN, destacó que en sus obras habitan “personajes fantásticos, criaturas de la noche y jóvenes urbanos”, influenciada por las historias de fantasmas que le contaba su madre, pero destacó que principalmente sus libros de cuentos para niños y jóvenes “se basan en las historias de siempre, de cómo pueden sobrevivir y aprender a superarlo los nenes que no tienen padres”.
La escritora, de 59 años de edad y más de 50 libros editados, premiados a nivel internacional y traducidos a varios idiomas, incluido el japonés, participa de las actividades de “San Pablo Ciudad Invitada de Honor de la Feria”, donde escritores, poetas y músicos cultivan los “Saraus” o cultura cercana a los arrabales y las favelas paulistas.
La poeta, que intenta ser una “educadora para la paz” a través de su literatura, sostuvo: “Desde hace 25 años trabajo con chicos muy pobres, publiqué historias de niños de la periferia de San Pablo, hijos de narcotraficantes y de prostitutas” de esa ciudad brasileña, la más grande de América Latina.
Prieto trazó un paralelo con el sentimiento hacia esos niños excluidos a través de la historia de su madre, que retrata en su libro “Dragones Negros”, ya que ella “a los 4 años de edad perdió a su madre, quien murió del corazón delante de ella, luego a su padre, y más tarde a sus tres hermanos, y se quedó sin familia”.
Una mujer japonesa que cuidó a su madre y más tarde a ella iba a influir fuertemente en la vida de ambas y en su tarea literaria.
Además, en su vida se cruzaron cineastas y célebres directoras y escritoras de Japón como Toyoko Harar, quienes dirigieron en televisión o en cine guiones y miniseries de fantasmas y culturas juveniles de Prieto.
Al respecto, destacó que la japonesa Dosho Saikawa, de quien mostró el libro que también presentó, “A jornada de Taro”, es también su maestra de Zen y Budismo, y también “trabaja por la paz con los niños”, por lo cual “yo utilizo en las historias el ‘Koan’, que es la técnica de superación y compasión por el prójimo, nadie es superior”.
Consultada sobre sus inicios como escritora, destacó a su maestra de escuela Magdalena Freire, hija del célebre Paulo Freire, padre de la Pedagogía del Oprimido, y la influencia que ejerció sobre ella.
También se refirió a las historias que le contaba su madre, la señora japonesa que las cuidaba, y también a su rol como especialista en Jorge Luis Borges, ya que sobre su obra realizó su tesis en Universidad de San Pablo.
Sus libros caminan por los barrios paulistas, hay personajes como Pessoa en uno de sus cuentos que tienen mucho miedo, hay “crackolencia”, lugares donde “todos saben que se fuma y se vende crack” y es allí donde rezan el salmo 23 de la Biblia: “Por más que yo ande en el valle de la muerte no siento miedo alguno”.
Al referirse al impacto de su trabajo, dijo que “recibió tres premios, uno de ellos con un subsidio del gobierno de Brasil”, para continuar su prédica de la visibilización de los niños.
Acerca del estado de la educación en su país, Prieto respondió que “hay un gran esfuerzo que hacen hoy los profesores brasileños, pero el problema mayor son los padres, no conversan, no cuentan historias, no besan ni abrazan a sus hijos”, y acotó que rige entre ellos “la ideología del consumismo”. “Por eso escribo”, acota.
Prieto presentó entre sus libros “Escrita secreta” (2013), que “fue seleccionado en la Feria del Libro de Boloña, en Italia, y contiene un cuento que escribió una de mis hijas con amigas, ‘La Princesa que no quería aprender a leer’ (2009); “El libro de los miedos”, antología con historias de Otavio Frias Filho, Milton Hatoum, Daniel Munduruku y Silvinha Meirelles, entre otros; y el último, “La búsqueda del Tesoro”.
DyN