Horacio Lavandera con un repertorio de contrastes
El pianista se presentó en Camping Musical. Antes, tuvo una charla con estudiantes de música.
ESPECTÁCULOS
Profusión de aplausos y público de pie coronaron el primero de los conciertos ofrecidos en instalaciones del Camping Musical junto al lago Moreno. Manifestaciones retribuidas por Lavandera con tres interpretaciones extra. Este lunes a medio día la sala Rautenstrauch albergaba a estudiantes de música que asistieron a la charla ofrecida por el músico antes de un nuevo contacto con el auditorio por la noche.
El diseño del programa responde a un hilo conductor. “En este caso estamos hablando de obras maestras, de super primer nivel. El asunto es como compensarlas y lo intento justamente con el contraste del mismo compositor”. En el caso de dos sonatas de Ludwig van Beethoven “había que buscar un equilibrio. No todas las obras son como La Tempestad, no todas son como La Caza, por eso están juntas. Forman muy buen tándem.
“La Tempestad es muy dramática, con elementos de magia-ficción basada en una obra de (William) Shakespeare. Creo que la relación de estos grandes creadores es muy profunda y pueden encontrarse lazos de conexión. La Caza es distinta, tiene un ambiente más tranquilo, es una obra más pastoril. Beethoven juega mucho con estos contrastes”, definió.
Preludios, incluido el subtitulado La gota de agua, y las polonesas Heroica y Fantasía de Frederic Chopin “combinan música de salón y dramatismo con vehemencia nacionalista” en la primera y “el particular ritmo de la polonesa desarrollado con mucha fantasía, por eso el título” de la segunda.
Sigue una transcripción de Franz Liszt “basada en un episodio muy importante de la ópera Rigoletto de Giuseppe Verdi donde un señor corteja a una chica, una escena muy dramática fabulosamente elaborada por Liszt con las voces de cada uno de los personajes incluido el drama final, la muerte de la joven”.
Finalmente, la transcripción que Lavandera hiciera de Adiós Nonino de Astor Piazzolla para aportar a “cuestiones que tienen que ver con el arte, con la música, con los momentos, con las emociones, con los contrastes de la vida del ser humano”.
De eso se trata, “de contar con una paleta. Creo que los compositores están agradecidos de no vincularse sólo a través de una faceta de su creación sino exponiendo distintos rasgos y emociones” que los distinguen como “tan grandes, tan grandiosos”, evaluó.
Por Teresita Méndez
DeBariloche