Ida De Anna, Maestra Normal en Río Negro de prolífica trayectoria


Estar sentada frente a ella es apostar a la vida: una mujer trabajadora, luchadora, que con sus 95 años nos narró los recuerdos de una fructífera vida.


Nació el 23 de mayo de 1925 en Lincoln, provincia de Buenos Aires. Hija de Luis De Anna y Augusta Endrigo, italianos de Cordenone, Venecia Julia, región del Friuli: se habían conocido de niños. Del matrimonio nacieron varias hijas que fallecieron muy pequeñas: Ida, Anita, Nelly y Anita Nelly; la única hija es Ida.

El papá de Ida, cuando vino a la Argentina, trabajó en el campo, en localidades como Carlos Casares, Gral. Pinto, y algunas más. Cuando Ida tenía dos años, la situación económica no era buena, por lo que decidieron venir a Cipolletti, donde Luis trabajó en la construcción en La Mayorina, del doctor Mengelle.

Alquiló una casa en la calle Villegas al 400, aunque al poco tiempo pudieron adquirir un terreno y se hicieron la casa en Irigoyen al 200, donde hoy es Sedería Carol. Ida cursó la escuela primaria en la vieja Escuela N° 53 en 1931, justo cuando se inauguró el edificio nuevo. Como en el valle aún no había secundaria, debía viajar a Bahía Blanca, pero tuvo que esperar un año por su edad.

Estudió como pupila en el Colegio Inmaculada, donde en 1942 se recibió de Maestra Normal Nacional. El arquitecto Herminio Manfrin, conocido de su abuelo, fue su tutor. De regreso con el título comenzó a peregrinar, se fue anotando “en cualquier escuela, de cualquier lugar de la República Argentina”. Nos relató que fue “amiga y compañera de Irma Ortiz “la negrita”, neuquina nacida en Ñorquín, en donde su papá fue Juez de Paz.

En octubre de 1946, la nombraron en la Escuela N° 35 de 4 Galpones, localidad situada entre J. J. Gómez y Gral. Roca.

Viajaba con su beba a trabajar, hasta que se fue a vivir a General Roca. Luego cambió su lugar con otra maestra, y fue a la Escuela N° 109 de Paraje Curri Lamuen. Después, en 1950, fue trasladada a la Escuela N° 53, donde fue maestra y directora. El Sr. Carlos Raggio la llevó como Profesora de Lengua al Colegio Manuel Belgrano: es decir que trabajaba en nivel primario y secundario.

En 1945 se casó con Arturo Bustios, que era empleado de la Dirección de Irrigación, y con el que tuvo a sus dos hijos, Graciela y Carlos, que le dieron cinco nietos y dos bisnietos. Su segundo esposo fue Bruno Bertuzzi, que se había recibido en el Otto Krausse de Técnico Mecánico. Entre la gran cantidad de tareas que realizó, Ida formó parte del Consejo Provincial de Educación de Río Negro, donde fue vocal por los docentes en Viedma: “Trabajé con la Sra. de Balseiro cuyo esposo fue el eminente científico del Instituto que lleva su nombre”.

En 1973 se jubiló, en épocas de huelgas docentes. Organizó el Primer Centro de Maestros, con el que obtuvieron beneficios como Obra Social. Viajaba con los alumnos del secundario a los viajes de Egresados.

Durante la gestión del Ministro Filmus, cada provincia debía elegir una maestra jubilada, una maestra actual que se destacara por su labor y una autoridad de la provincia: Ida fue nominada como Maestra Jubilada; mientras que, como Maestra en Actividad, Gladys Ávila.

La autoridad de Educación fue la profesora Norma Nakandakare: el hecho destacable es que las tres eran de Cipolletti. Formó con docentes de tres niveles el grupo KIMELÜ, que en mapuche significa “Dar a conocer” con el que publicaron tres libros: 100 años de Educación en Cipolletti 1903-2003, un libro de calles, plazas y monumentos destacables, y el libro de cuentos para niños Cuentópodos en 2014: “cuentos que caminan de chico en chico, se apoyan en su corazón, corren a su mente como una ráfaga nueva que se refugiará en su alma”.

Estar sentada frente a ella es apostar a la vida: una mujer trabajadora, luchadora, que con sus 95 años nos narró los recuerdos de una fructífera vida. Escuchándola, percibimos su deseo de seguir haciendo cosas por su comunidad, con ese ímpetu y esa energía que nos explica, de alguna manera, por qué todavía permanece en el corazón de sus alumnos como ejemplo de esfuerzo y de inspiración.


Exit mobile version