Improvisación y señas en un show único de percusión
Casi nunca son los mismos pero siempre son 17 los músicos que responden a la dirección de Javier Vidal para interpretar un espectáculo irrepetible al ritmo del folclore, la cumbia o el rock
Desde hace ya 44 semanas, cada lunes a partir de las 20 el ritual es el mismo. Pero no es igual cada encuentro que resulta único e irrepetible de la mano de la improvisación a través de las señas.
Un grupo conformado por 17 músicos -que nunca son los mismos ya que van rotando- abre el espacio de “La nube percusión” en el bar Culturica, junto a otros músicos invitados que tocan el saxo, el teclado y la guitarra. En ese momento, los ritmos y la improvisación invaden el salón durante más de dos horas.
“Se arma una especie de banda que va improvisando canciones de rock, cumbia, folclore. Es un espacio para arrancar la semana con todo. Al ser un taller, participan unas 50 personas. Por eso, los estudiantes van rotando para subirse al escenario cada lunes”, explica Javier Vidal que dirige el grupo a través de un “lenguaje de señas para ritmo y percusión”.
Este hombre de 34 años es el responsable de promover el diálogo con los músicos a través de un sistema de señas con las manos que va materializando la improvisación.
Un argentino, Santiago Vázquez, fue el creador de este lenguaje en el 2006 que ya se propagó por varios países europeos como Bélgica e Italia.
“Consiste en un estilo de percusión que se hace improvisando, con tambores de todo el mundo. Es como una orquesta con un director adelante que hace señas a los músicos que, a la vez, responden y así va surgiendo la música”, explicó Vidal que desembarcó sin escalas en Bariloche desde Buenos Aires cuatro años atrás. En ese preciso momento, nació la escuela de percusión La nube.
Vidal insiste en que este nuevo lenguaje de percusión “es un recurso para enseñar música de una manera diferente y didáctica. Es como un juego”.
Respecto a la rotación de los estudiantes cada semana, Vidal remarca que hoy estamos rodeados de compromisos en la sociedad y de esta forma, “sacamos el compromiso que implica tocar en una banda. Si alguien viaja o simplemente no tiene ganas o lo que sea, no es necesario que tenga que sumarse”.
El Senado de la Nación declaró de interés la labor cultural de la escuela “La Nube Percusión” de Bariloche a fines del año pasado.
La agrupación se dedica a investigar y enseñar la percusión reconociendo el estudio del ritmo y la improvisación como base.
Datos
- El Senado de la Nación declaró de interés la labor cultural de la escuela “La Nube Percusión” de Bariloche a fines del año pasado.
- La agrupación se dedica a investigar y enseñar la percusión reconociendo el estudio del ritmo y la improvisación como base.