Incidentes entre familiares de Aigo y Fernández

El hijo del intendente de San Martín de los Andes fue a retirar la camioneta secuestrada tras el ataque en el que fue asesinado el policía neuquino. Hubo forcejeos y le arrojaron piedrazos.

Por Redacción

José Cusit

JUNÍN DE LOS ANDES (ASM)- Fuertemente custodiado por policías luego de forcejeos con familiares de la víctima, el joven Marco Fernández, imputado, condenado y luego absuelto del delito de falso testimonio y encubrimiento en el asesinato del policía José Aigo, retiró ayer de esta ciudad la camioneta que conducía aquella noche del enfrentamiento a tiros con los dos ciudadanos chilenos ahora prófugos. Pero antes, un hermano del policía malogrado, Aldo Aigo, y otros de sus familiares y amigos, increparon al joven hijo del intendente de San Martín de los Andes y se vieron envueltos en un forcejeo en el área del depósito judicial donde estaba a resguardo el vehículo. Hubo intervención policial primero, pero de hecho el episodio se reiteró ya en la ruta 40, cuando uno de los vehículos particulares que iban junto a Fernández fue alcanzado por una piedra lanzada desde personas que estaban a un lado de la calzada, al momento en que el contingente se dirigía desde Junín a San Martín de los Andes. La camioneta, que fue motivo de pericias durante las investigaciones, iba en una grúa con móviles policiales por delante y por detrás, mientras los seguían los automotores particulares en los que se desplazaban Marcos Fernández y sus propios familiares. Conviene recordar que la familia Aigo cuestionó en duros términos el fallo judicial, que dejó libre de culpa y cargo a Fernández y su esposa, Analía Godoy, luego de que fueran condenados en primera instancia a tres años de prisión de ejecución en suspenso. Mientras tanto, siguen prófugos los asesinos del policía, los chilenos Jorge Antonio Salazar Oporto y Alexis Alfredo Cortés Torres, quienes eran los pasajeros de Fernández la madrugada del 7 de marzo de 2012, cuando se produjo el procedimiento de control policial de rutina camino a Aluminé. Durante el juicio, Marcos Fernández alegó que desconocía las actividades de sus pasajeros, y que se vio sorprendido por la reacción violenta y criminal cuando fueron detenidos para el control. Los ciudadanos trasandinos son sindicados como miembros de organizaciones políticas clandestinas que reivindican la lucha política armada. Salazar Oporto vivió con nombre falso en el país, y con domicilio en un paraje cercano al de Fernández en la rionegrina localidad de Mallín Ahogado. Tras el juicio inicial, la apelación y el sobreseimiento, la justicia ordenó la entrega de la camioneta Mitsubishi a Fernández, pero los familiares del policía interceptaron la salida.

Junín de los Andes


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