Investigan las causas del accidente en la ruta 51

En la madrugada del martes falleció un polícia que practicaba rollers en esa zona poco transitada de la ciudad.

Redacción

Por Redacción

Accidente fatal

Un policía de 35 años murió al ser atropellado mientras circulaba sobre rollers. Fue en la ruta 51, entre la rotonda del campus de la Universidad Nacional de Río Negro y la estación del ferrocarril en las afueras de esta capital. Esa vía asfaltada recientemente ofrece, al parecer, las condiciones ideales para ese tipo de prácticas sin ser el adecuado. Es una ruta transitada en determinados horarios y no está iluminada.

Pasadas las 20 del lunes, Lisandro Salaya, como tantos otros días salió de su departamento del barrio Inalauquen y se dirigió a practicar con sus rollers a ese sector cercano a su casa.

A esa hora, otro vecino que vive en el barrio frente a la estación del ferrocarril le cargó combustible al Corsa y enfiló para su casa a iniciar el merecido descanso después de una jornada laboral. Tomó por la oscura 51 y en un momento habría advertido un extraño movimiento del vehículo como si hubiese pasado encima de algo que asoció a algún animal. Detuvo la marcha y descendió para ver que había pasado, en momentos en que otro hombre practicaba atletismo por ese sector. Ambos comenzaron a buscar claridad en esa boca de lobo y tremenda fue la sorpresa cuando se encontraron con el cuerpo del desafortunado suboficial tendido en el piso.

El hombre vestía ropa oscura y no llevaba colocado casco. Llegó la ambulancia y apenas ingresó Salaya a la guardia del hospital Zatti comenzó a recibir las primeras atenciones de urgencia. Varias lesiones y fracturas incluida de la pelvis fueron detectadas pero la mayor gravedad fue la hemorragia interna que le provocaron.

Ante esta situación el hombre fue trasladado al quirófano para intentar frenar la importante pérdida de sangre pero nada pudieron hacer los facultativos que lo intervinieron. A las cinco de la mañana sus familiares fueron informados del trágico deceso.

Salaya cumplía funciones en la comisaria del balneario El Cóndor.

En tanto el conductor del vehículo fue imputado como presunto autor de “homicidio culposo”.

De acuerdo a trascendidos el Chevrolet que fue secuestrado no presentaría ningún rastro de golpe en el sector delantero, trasero ni en los costados. No obstante, todo es motivo de peritaje e investigación. Cerca del mediodía fue ordenada la autopsia del cuerpo.

Si se le puede sumar un dato más trágico a este hecho, compañeros del policía fallecido recordaron un vuelco a mediados de noviembre de 2013 sobre la ruta provincial N°1, a unos 16 kilómetros de Viedma en dirección al balneario El Cóndor. La policía Jéssica Fidalgo iba al volante y fue despedida en uno de los tumbos que dio el vehículo. Las fracturas de vértebras dorsales que sufrió la dejaron parapléjica. Sus dos hijitos de nueve y de un año y medio que viajaban con ella resultaron ilesos. La beba es hija del desafortunado Salaya.

DeViedma


Temas

Viedma

Accidente fatal

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora